El Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS), dependiente del Consell de Mallorca, ha creado 18 nuevas plazas para altos cargos elegidos por libre designación, es decir, a dedo. Se trata de puestos técnicos como jefe de servicio, de coordinación o en la dirección de residencias que se adjudicarán a funcionarios supuestamente afines al gobierno insular, que con este aumento ya cuenta con una trentena de estas plazas solo en esta institución. Las doce restantes se crearon durante anteriores legislaturas. Son puestos previstos por la Ley de Función Pública, aunque históricamente los sindicatos han criticado su uso abusivo.
Paralelamente a las plazas, también se ha aplicado para este nuevo año una subida de los complementos específicos y de destino que cobra el personal de confianza. Dependiendo del cargo, algunos cobrarán entre 3.000 y 5.800 euros mensuales, que se sumarán al sueldo base en nómina, el cual varía según la categoría profesional, según estiman desde el STEI. Todos los cambios ya están aprobados en el Butlletí Oficial de les Illes Balears (BOIB).
El sindicato denuncia que se apliquen estos aumentos en puestos en los que consideran que ya se cobraba suficiente y que, en cambio, «no haya dinero» para subir complementos para las categorías más bajas, que son mayoritarias. Los más de 2.000 técnicos auxiliares de enfermería del IMAS perciben unos 1.550 euros, entre nómina y complementos. El personal de limpieza, unos 1.300, mientras que un celador está en poco más de 1.400 y una enfermera alcanza los 1.850 euros. Dependiendo del caso, pueden ganar algo más con los años, por trienios y carrera profesional. El IMAS tiene unos 4.000 empleados.
El STEI considera que haber creado las 18 plazas a dedo es «injustificado» porque estos puestos son específicamente técnicos y, a su parecer, no requieren de personal de confianza. «Esta configuración de mandos intermedios elimina la posibilidad de promoción con criterios objetivos, favoreciendo al personal funcionario con afinidad ideológica con los políticos de turno», critican desde el sindicato, que también destaca que estas plazas están abiertas a otras administraciones para «poder colocar a los funcionarios más afines y limitando la promoción de los que trabajan y cuentan con experiencia en el IMAS». Además, señalan que en poco más de un año y medio se hayan creado tantas plazas de golpe, cuando las ya existentes, que también rechazan, se habilitaron en un periodo mucho más extenso.
«Sobredimensión»
En el Área de Servicios Sociales, Infancia y Familia, por ejemplo, se ha creado un puesto de Jefe de Departamento con un Complemento de Destino (CD) de nivel 29 y un Complemento Específico (CE) del 75. Suponen 5.621 euros mensuales que se suman al sueldo base, según el STEI, que lo ve más que innecesario porque «ya se dispone de cuatro puestos de jefe de servicio y otro de jefe de sección jurídico-técnico». «El IMAS está sobredimensionando los puestos de libre designación y adquiriendo unas retribuciones que sitúan a este grupo de funcionarios en una esfera elitista, contribuyendo a ampliar una brecha salarial cada vez mayor entre este grupo de privilegiados colocados a dedo y el resto de funcionarios que están en sus puestos por méritos», insisten.
El apunte
El Consell justifica los nuevos puestos por la ampliación de los servicios sociales que dará
Desde el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) explican que las creación de las 18 plazas de libre designación obedece a que las necesidades de la institución crecen a medida que se amplían sus servicios. Con la reestructuración del Servicio de Atención Integral a domicilio (SAID) y la incorporación de personal para la próxima apertura de las residencias de las Hermanitas de los Pobres y de Inca se han creado más de 350 plazas, lo que incrementa las necesidades de coordinación y gestión. Aunque las plazas todavía no están dotadas.
En el IMAS argumentan que todo lo que han aprobado ha pasado por los diferentes organismos de fiscalización y que, para acceder a las nuevas plazas de libre designación, se deben de cumplir todos los requisitos, incluido el de ser funcionario. No se pueden adjudicar de forma arbitraria, insisten desde la institución. Sobre la subida de los complementos, dicen que se trata de una «equiparación».