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El gran comercio pide a Interior que garantice la llegada de mercancías a Baleares

La huelga en la Península afecta ya al suministro de productos químicos esenciales y de materiales perecederos en las empresas

Los transportistas afirman que en los puertos de Barcelona y Valencia, así como en los polígonos de Madrid y Sevilla, no se pueden cargar productos perecederos. | Redacción Local

| Palma |

Las grandes superficies englobadas en ANGED y Asedas han pedido al Gobierno, en concreto el Ministerio de Interior, que adopte «con urgencia las medidas necesarias para garantizar la libre circulación de mercancías», en concreto con todas las rutas con las Islas. Las asociaciones empresariales que representan la cadena de valor de gran consumo, en este contexto, han solicitado al Ministerio de Interior «la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para frenar los actos vandálicos y las coacciones que están sufriendo empresas y profesionales para poder ejercer su derecho al trabajo. No es el momento de paralizar el país sino de trabajar juntos, desde el diálogo y la colaboración, en la búsqueda de soluciones».

Las grandes superficies que operan en Baleares señalan que «hay que facilitar el transporte de mercancías, perecederas y no perecederas, a Mallorca y resto de islas porque está en juego la viabilidad económica de las empresas». Añaden que hay mucha preocupación y el conflicto «se tiene que zanjar cuanto antes para que no se encone más». El bloqueo que están provocando los piquetes de transportistas en los polígonos de Valencia, Sevilla, Madrid y Barcelona ya ha provocado que el suministro de productos químicos esenciales esté en mínimos. El Clúster Químic de Balears (Cliqib), afirmó ayer en un comunicado que las movilizaciones en la Península «han provocado cortes de carreteras y obstaculizado la llegada de    camiones, dándose el caso de ataques y sabotajes a vehículos de mercancías peligrosas». Estos productos, según Cliqib, «son esenciales para los servicios de salud e higiene».

El bloqueo de los puertos de Barcelona y Valencia, asimismo, impide el acceso de camiones con mercancías a los buques de Trasmed y Baleària. Desde Trasmed puntualizaron ayer: «El tráfico de mercancías va lento y las bodegas de los buques no se llenan. Esto provocará un atasco de mercancías en los puertos una vez se normalice la actual situación». Ambas navieras niegan que vayan a paralizar su flota por el aumento del precio del combustible «ya que somos un servicio de interés general, más para un archipiélago»

La Asociación de Empresas de Mercancías (FEBT), que preside Ezequiel Horrach, se reunió ayer con el conseller de Mobilitat, Josep Marí, para perfilar las ayudas que necesita el sector del transporte para paliar el encarecimiento del combustible. Los transportistas mantienen su intención de realizar un paro indefinido a partir del día 28 y que, aunque el objetivo es llegar a una solución con el Govern y el Gobierno central, «ahora no nos podemos echar atrás». Horrach puntualizó, tras finalizar el encuentro, que «nuestras cuentas de resultados son negativas, confiamos en llegar a un acuerdo durante estos diez días y que las cosas funcionen bien para todos, pero si no es así, nos tendremos que parar».

El conseller Marí recalcó que «el deseo y objetivo del Govern es llegar a una solución y estar al lado de los transportistas ante la subida del precio del combustible». Para evitar el paro indefinido el Govern, según Marí, «iniciará conversaciones para ver cómo se puede ayudar económicamente al sector, de ahí que la reunión ha servido para plantear la problemática genérica del transporte de mercancías, que preocupa a todos cuando hay una petición de paro planteada que podría afectar de una forma importante a unas Islas que dependen de este sector de manera importantísima». La Asociación de Transportistas por Autocamiones de Servicio Público de Mallorca, ASTAM, englobada en PIMEM, anunció ayer que no se unirá al paro convocado por la FEBT el día 28.

Punto de vista

Van en serio

Tengo la sensación que al Gobierno y resto de instituciones afectadas, la huelga salvaje de un sector de los transportistas les ha cogido desprevenidos, a contrapié. El bloqueo de los centros de distribución y puertos se extiende como una mancha de aceite por todo el país sin control, obligando al cierre de actividades vinculadas a la pesca, la leche y suministro de mercancías, perecederas y de materias primas. Le está costando demasiado a los responsables políticos asumir que hay que poner propuestas y soluciones para evitar que cunda el pánico social y la parálisis productiva. Esto va en serio.

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