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El motor en Mallorca

Volkswagen T-1, un capricho de juventud

Tomeu Amer es el propietario de esta magnífica furgoneta Volkswagen de 1971 que compró en 2017 en Zaragoza

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Tomeu Amer parece haber cumplido el sueño de su juventud y este no era otro que tener algún día una furgoneta Volkswagen de los años sesenta o setenta. Al final, con tranquilidad y mucha paciencia, consiguió hacerse con una hace poco más de un año, en concreto fue en abril de 2017 cuando la pudo utilizar.

Lo cierto es que esta furgoneta Volkswagen T-1 de 1971, que adquirió Tomeu, realizó un largo viaje hasta llegar a nuestra Isla. La furgoneta fue comprada por un ciudadano de Zaragoza que se la trajo de Brasil para realizarle una restauración completa. Mientras esto sucedía nuestro protagonista ya había empezado su búsqueda y como muchos otros en internet encontró la herramienta necesaria para hacerlo. Nos cuenta que una noche estaba con el móvil y allí la vio. El siguiente paso fue ponerse en contacto con el propietario para negociar las condiciones de la venta y a continuación viajó a Zaragoza para cerrar el trato. La furgoneta le gustó desde el primer momento y fue rápido cerrar la compra. Aunque ya era suya, aún tardó unos meses en poder traérsela a la Isla, ya que estaba en proceso de restauración y hasta que no se terminó el pintado no se la trajo. Ese era el trato.

RESTAURAR EL MOTOR
Una vez en Palma, y como el tema de chapa y pintura estaba resuelto a la perfección, emprendió el trabajo de restaurar el motor. Para ello contó con la colaboración de un mecánico de Algaida que era vecino suyo. El trabajo fue el de reconstrucción del motor por completo, una ardua tarea que se fue haciendo a ratos. Lo cierto es que la puesta a punto del vehículo comenzó en agosto de 2017 y hasta finales de abril de 2018 no la pudo utilizar.

Nueve meses de mucha ilusión y de mucho trabajo. Tomeu no es coleccionista, simplemente, como hemos apuntado, quería una furgoneta como ésta y no paró hasta que lo consiguió.

Nos comentaba que con anterioridad había tenido otra T-4, pero terminó por venderla porque quería una de las primeras generaciones.

Está muy agradecido a todos los que le han ayudado a conseguir su sueño, entre ellos Pepe Albero, del Club Volkswagen de Mallorca, y muchos otros amigos que pusieron su grano de arena.

Tomeu, que es de Sencelles, pero lleva dos años viviendo en Algaida, quiere agradecer muy especialmente a su madre, Margarita, y a su pareja, Bel, la paciencia que han tenido durante años con él para que pudiera conseguir su sueño. Ahora está encantado de poder disfrutar los fines de semana de pasear por la Isla con su familia, ya que sus hijas, Dàlia y Jana, se lo pasan bomba viajando con sus padres en su tiempo libre recorriendo nuevos lugares en un vehículo que es realmente excepcional. También suele asistir a ferias y realiza salidas con compañeros de Volkswagen y de Coches Antiguos de Algaida con los que tiene también relación.

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