Síguenos F Y T L I T R
Turismo en Mallorca poscoronavirus

Vivir en un hotel: La larga estancia, una opción frente a los alquileres

El hotel Vistasol fue uno de los primeros en abrir tras la pandemia con esta modalidad.

| Palma |

Se ofrecen como una solución intermedia, de paso. Para un momento concreto. Los hoteles reinventan su oferta, ahora con la larga estancia, una modalidad que ha empezado a calentar motores en la Isla debido a la previsión que hay en torno al turismo.

Uno de los hoteles pioneros en abrir tras la pandemia, y con una planta totalmente para estancias de más de un mes, es Apartamentos Vistasol. Acogen a más de 14 nacionalidades distintas, pero abundan sobre todo los clientes nacionales y residentes «que buscan trabajo, están trabajando o bien han tenido problemas personales durante el confinamiento». José Antonio Sola, gerente del negocio, explica que esta idea surgió tras analizar el punto fuerte que tenía este hotel para funcionar bien en el mercado. «Abrimos con una planta para larga estancia y ahora tenemos cuatro exclusivas par esta modalidad», detalla.

Una veintena de hoteles en Mallorca ofrece largas estancias

Experiencias

Jorge Losada llegó desde Talavera de la Reina (Toledo) hace un mes para buscar empleo. «Me recomendaron este hotel y es una maravilla. Me levanto, desayuno y echo currículums por la Isla. Para todo: desde albañil, hostelería, limpieza... lo que salga».

Uno de los responsables de Vistasol, José Enrique García, asegura que «la posibilidad de tirar hacia un hotel de larga estancia es mucho más rentable». No solo para aquellas cadenas hoteleras que buscan una alternativa para su negocio, sino para los propios clientes, ya que «muchos han visto que somos una solución más económica» que los alquileres. En concreto, destaca, es que «el que entra aquí y hace un único pago, no se tiene que preocupar de nada más. Hemos visto que esta oferta –en la que no pagan una fianza, a diferencia de los pisos por inmobiliarias–, ha tenido mucho éxito».

Actualmente, Vistasol tiene 72 apartamentos ocupados de larga estancia. Los precios van desde los 500 hasta los 690 euros. Y una cuota mensual, para quien lo pida, de 120 euros, que incluye los gastos fijos como luz, agua, etc. «Son precios llamativos con todos los servicios incluidos», dice.

Las personas que optan a esta modalidad «han visto más ahorro», considera el gerente del hotel, y recuerda que esta opción tiene una duración máxima de seis meses.

Un caso así es la que viven Victoria Prayones y Santiago da Ponte, ambos de Paraguay. Llevan en Vistasol desde julio y trabajan de forma remota. «Al principio fue raro pensar que viviríamos en un espacio tan pequeño, pero la experiencia ha sido muy buena», expresan. Tras esta estancia en la Isla durante cinco meses, en la que llegaron por casualidad desde Barcelona –donde hacían un máster– en diciembre ponen rumbo a su país de origen.

La larga estancia permite a los hoteles un modo de reanudar el servicio y a la vez ofrecer una alternativa a esos precios de escándalo de los alquileres. Este hotel ha sido uno de los primeros en abrir tras el confinamiento.

Relacionado
Lo más visto