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El alcalde de Calvià defiende a Magaluf del «desprecio» del partido de Errejón

Vista aérea de la Magaluf y de la «extraordinaria» playa que en Madrid no tienen. De ordinaria, tampoco. | Redacción Part Forana

| Calvià |

El alcalde de Calvià, Alfonso Rodríguez, ha saltado a la arena pública para defender el nombre de Magaluf frente al «menosprecio» del partido de Iñigo Errejón hacia la popular zona turística calvianera, después de que la portavoz de Más Madrid y candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid en las próximas elecciones autonómicas del 4 de mayo, Mónica García, cargara contra «el turismo de borrachera» que, según ella, se ha instalado en los últimos tiempos en la capital. «El 5 de mayo vamos a acabar con esto de que Madrid sea Magaluf», apuntillaba García refiriéndose así a las últimas polémicas suscitadas en relación a la llegada de turistas jóvenes franceses a la capital de España en busca del ocio del que se les priva en el país vecino. Unas declaraciones que no han gustado nada al alcalde de Calvià.

Rodríguez ha dejado patente tal malestar a través de su cuenta de Twitter, donde censura que el partido escindido de Podemos haga campaña electoral en Madrid denigrando la zona turística mallorquina. En su tuit, Rodríguez invita a Mónica García y al resto de dirigentes de Más Madrid a visitar Magaluf, promocionado por el alcalde como un «destino renovado y de calidad, con un sociedad que lucha por ello y una extraordinaria playa (vaya, vaya...). Defienda Madrid sin menospreciar injustamente Magaluf», insta y remacha su ?picotazo? contra los de Errejón con un irónico «sabrán hacerlo».

No hay playa

Un tuit muy aplaudido entre la concurrencia socialista y no menos entre los vecinos y comerciantes de Magaluf. Tampoco exento de un refinado sentido del humor, pues el «vaya, vaya» entre paréntesis no es, ni mucho menos, accesorio.

Con él, Alfonso Rodríguez rescata de la discoteca el estribillo de ?Aquí no hay playa?, la canción del verano de 1989 en la que el conjunto The Refrescos glosaba las bondades del Madrid ochentero, aunque lamentaba que, al llegar agosto y el verano, la capital no tuviera playa: «¡Vaya, vaya! Aquí no hay playa. ¡Vaya, vaya! No hay playa. ¡Vaya, vaya! Y no. No. No. No...». Y luego el «¡escucha, Leguina!» con el que, por lo visto, el alcalde también se ha desgañitado alguna vez.

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