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Aval del Congreso al cannabis medicinal

Una mujer enferma de cáncer prepara un cigarrillo de cannabis. | Reuters

| Madrid |

El Congreso ha avalado este martes por primera vez la regulación del cannabis medicinal para cierto tipo de dolencias como el dolor oncológico o la endometriosis, siempre con receta médica y de dispensación farmacéutica, a lo que el Ministerio de Sanidad deberá encontrarle un «encaje» en el plazo de seis meses. La subcomisión sobre cannabis medicinal ha dado luz verde a una propuesta final de recomendaciones en la que dibuja este horizonte temporal de medio año para que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) deberá realizar «los trabajos necesarios» para que estén disponibles en el mercado farmacéutico los extractos o preparados estandarizados del cannabis.

El plazo para encontrar este «encaje» y hacer que «sean viables» la propuesta empezará a contar una vez sea ratificado definitivamente por la Comisión de Sanidad y Consumo la semana que viene, los días 27 u 28; antes, y hasta el jueves, según el calendario de tramitación, los partidos tendrán que presentar sus votos particulares. Con los votos favorables de PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, PNV y PDeCAT, las abstenciones de ERC y EH Bildu y el rechazo del PP y Vox, el planteamiento va más allá del documento inicial que presentaron los socialistas, que finalmente han aceptado varios de los puntos que reclamaron los demás grupos.

Hasta última hora, los partidos han estado negociando el documento final: sobre el fondo estaban de acuerdo -salvo el PP, que considera que no es el Parlamento sino la Aemps la que tomara las riendas, y Vox, que teme un «caballo de Troya»- los principales puntos del debate han sido las indicaciones a las que se dirigirá el cannabis medicinal, dónde se va a dispensar y quién lo iba a prescribir. Inicialmente, el PSOE restringía el uso terapéutico del cannabis a los dos medicamentos ya existentes -Sativex, para la espasticidad muscular secundaria a la esclerosis múltiple, y Epidiolex, para convulsiones relacionadas con dos tipos poco comunes y severos de epilepsia-, preparados estandarizados y fórmulas magistrales, excluyendo la flor o cogollo. Tras las conversaciones con el resto de grupos, los socialistas han aceptado que se extienda a la endometriosis y el dolor oncológico, además del no oncológico -también el neuropático-, la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple, algunas formas de epilepsia, náuseas y vómitos derivados de la quimioterapia.

Con la posibilidad además de ampliarse «a otras indicaciones terapéuticas cuando los estudios aporten indicios consistentes». También ha abierto la puerta a que se dispense en farmacias comunitarias, como querían UP, Cs o PNV: «La dispensación de fórmulas magistrales con extractos o preparados estandarizados de cannabis ha de realizarse a partir de la red de farmacias del sistema de salud, con preferencia en las farmacias hospitalarias y explorando la alternativa de las farmacias comunitarias que puedan reunir los requisitos», reza el documento. De la misma manera, han accedido a incorporar la posibilidad de valorar las sumidades floridas (la flor del cannabis) o «preparados de otro tipo que estén disponibles en países de la UE» para desarrollar proyectos experimentales «cuando sean solicitados».

En cualquier caso, «la prescripción se ha de realizar exclusivamente por profesionales sanitarios», pero ya no solo por los especialistas que atienden las áreas para las que se va a indicar el cannabis medicinal como decía al principio el PSOE. «Se debe promover la formación en el uso terapéutico del cannabis entre estos profesionales de la medicina», subraya. Por último, en las peticiones que Sanidad deberá aplicar consta la de un registro centralizado de los pacientes a partir de los registros de cada Servicio Autonómico de Salud, que serán la «base para evaluar los resultados obtenidos con el tratamiento en distintos perfiles» y así mejorar progresivamente el conocimiento sobre el medicamento.

Con todo, entre sus recomendaciones, al subcomisión deja claro que «se debe evitar» que la disponibilidad de cannabis para usos terapéuticos «pueda llevar a una mayor disponibilidad y consumo» fuera del contexto sanitario. «Es absolutamente necesario evitar que el uso terapéutico de extractos o preparados estandarizados de cannabis para determinados pacientes con indicaciones concretas, se confunda con una invocación genérica al uso general de cannabis por la población», zanja. Tras escuchar a 23 expertos, también del ámbito internacional, a lo largo de cinco meses, la subcomisión constata que la evidencia científica disponible «es limitada en relación con los usos terapéuticos del cannabis y de sus productos, y está restringida a algunos diagnósticos. La investigación aportará luz para poder dilucidar muchos aspectos en el futuro». El documento alcanzado por la mayoría de la subcomisión reconoce «el rol central de la AEMPS como pilar en la regulación de medicamentos y pieza clave en la regulación de preparados derivados del cannabis, consolidando su liderazgo, y en su caso, mejorando sus capacidades de coordinación, gestión y planificación». Para ello, las nuevas responsabilidades que va a tener en el medio plazo la Aemps deben suponer «nueva financiación específica y finalista que permita su desempeño satisfactorio».

Desde el Observatorio español del Cannabis Medicinal (OECM) se han congratulado del informe aprobado: «Es un primer paso de gigante», ha celebrado en un comunicado en el que recuerda estos «7 años de andadura» en los que ha sido «un honor luchar por los derechos de al menos medio millón de pacientes» que usan esta sustancia con fines terapéuticos. Algunos de los grupos que han participado en la subcomisión también han reaccionado al resultado de hoy; «hemos respondido al 90 % de la población que así lo pedía», ha señalado el diputado socialista Daniel Viondi en su cuenta de Twitter. Unidas Podemos ha aplaudido que su socio mayoritario en el Gobierno se haya abierto a incorporar algunas de sus propuestas que son «imprescindibles para avanzar» en la regulación del cannabis. Desde el PNV, Josune Gorospe, impulsora de este grupo de trabajo, ha mostrado su satisfacción por la mayoría lograda que incluye varias de sus aportaciones, como el horizonte temporal o la ampliación de la prescripción, la dispensación y las indicaciones.

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