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Associació es Garrover, una terapia poco convencional

Esta tarde presenta en el Gran Hotel su última actividad: una película sobre el clásico de Edipo, en versión moderna y con toques de humor

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L'Associació es Garrover presenta esta tarde, a las 20.00 horas en el Gran Hotel, la película (1 hora) No debía que quererte (Edipo, una historia eterna), en versión moderna y con toques de humor. Éste es el último proyecto de esta asociación nacida en Inca en 1997 para dar apoyo y realizar actividades con enfermos mentales, familiares y amigos. La labor que se realiza desde Es Garrover, que preside Sifrido Navarro, cobra sentido cuando se logra rescatar a estos enfermos del aislamiento social que les provoca su mal a golpe de creatividad, compañerismo y humanidad.

Padecer esquizofrenia o un transtorno maniaco-depresivo sume a la persona en un mundo de soledad e incomunicación difícil de romper. Mantener un trabajo se vuelve una quimera y siempre hay amigos que terminan por alejarse. Por eso, un día un grupo de padres y madres decidieron descruzar los brazos y fundar esta asociación, que en cinco años ha cambiado la vida de muchos de estos enfermos. Hoy día cuenta con 180 socios y en su currículum figuran obras de teatro -bajo la dirección de Paco León-, talleres de costura, de marionetas, de tai chi o de dibujo, algunos de los cuales son impartidos por los propios afectados.

Los proyectos se fueron sucediendo, incluso realizaron una gira por Andalucía para representar una obra sobre García Lorca coincidiendo con el centenario del poeta, y un día decidieron embarcarse en el cine, cuyo fruto podrá verse hoy. También gestionan un centro de día, coordinado por el psiquiatra Lluís Torrent, al que son derivados algunos enfermos desde la unidad de salud mental de Inca. Pero los integrantes de Es Garrover ya tienen en mente un proyecto todavía más ambicioso y trascendente: crear una empresa de inserción laboral.

«El fin de la rehabilitación es que estas personas puedan ponerse a trabajar y conseguir desarrollar una vida normal durante el mayor tiempo posible», explica Magdalena Aguiló, monitora de la asociación. Aunque el proyecto está aún en estado embrionario, la ilusión sin fisuras que han demostrado los socios garantiza su éxito. El mejor premio para todos es comprobar cómo los enfermos mentales, que antaño se veían obligados a vivir en el ostracismo, hoy se pueden sentir, gracias a este tipo de iniciativas, «independientes y seguros, y saber que cuentan con un grupo de personas que les apoya en todo momento», asegura la doctora Elena Rodríguez, que dedica su tiempo a la asociación.

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