Síguenos F Y T L I T R

Sumar apuesta por el olivar de montaña frente al intensivo, en Córdoba y Andalucía, y pregunta al Gobierno si lo apoyará

Archivo - Olivar de sierra situado en el término municipal de Montoro (Córdoba). | Europa Press - EUROPA PRESS - Archivo

| Córdoba |

El diputado nacional de Sumar por Córdoba, Enrique Santiago, entiende que el olivar de montaña debe considerarse «patrimonio cultural y biológico de la humanidad» y tiene que ser protegido y apoyado, sobre todo ante el predominante cultivo «super intensivo» de olivos, que implica un «derroche de agua», y más en la actual situación de sequía, de ahí que haya preguntado al Gobierno de la Nación si apuesta por el olivar de montaña frente a su cultivo intensivo.

En concreto y según recoge la pregunta escrita, a la que ha accedido Europa Press y que ha registrado en el Congreso de los Diputados, dirigida al Gobierno de España «para su respuesta escrita», Santiago quiere saber si «¿tiene previsto el Gobierno destinar recursos para garantizar la buena salud y el futuro del olivar tradicional y de montaña?».

De igual forma, «a la vista de las previsiones de restricción del consumo de agua en toda España por la sequía, ¿tiene previsto el Gobierno tomar medidas para eliminar o reducir los cultivos de olivar super intensivo e incentivar la sustitución de estos por olivar de secano, como el de montaña, o por otros cultivos adecuados a la escasez de agua?».

Junto a ello, el también portavoz de IU en el Congreso de los Diputados pregunta «¿qué medidas piensa articular el Gobierno para facilitar a las explotaciones tradicionales el cumplimiento de las medidas de mejora de la sostenibilidad y protección de la biodiversidad?», y «¿cómo valora el Gobierno el impacto positivo que, en términos de optimización de recursos hídricos, protección de suelos y biodiversidad animal y vegetal, tiene el manejo tradicional del olivar?».

Añadiendo también el diputado de Sumar por Córdoba la pregunta de si «¿tiene previsto el Gobierno realizar campañas de formación y sensibilización que permitan aplicar las medidas de sostenibilidad de manera eficaz y beneficiosa también para los agricultoras profesionales?».

Argumentos

Enrique Santiago ha planteado al Ejecutivo central estas interrogantes, junto con el también diputado de Sumar Toni Valero, en base a argumentos tales como que «el olivar de montaña es el cultivo tradicional en las zonas altas de Andalucía, Sierra Morena, Sierras de la Subbética y Serranía de Cádiz», y su «característica particular» es que se sitúa en «terreno irregular, con desniveles del 20% al 40%», y con distancias de entre siete y diez metros entre olivos.

Estas peculiaridades «dificultan la recolección mecánica de la aceituna y generan más horas de trabajo por kilo recolectado. Sin embargo, dotan al aceite de una serie de propiedades organolépticas de calidad superior», y «en la mayoría de los casos donde se desarrolla, el olivar tradicional de montaña, muchas veces ecológico, supone el único cultivo posible que puede realizarse».

De hecho, según ha subrayado Santiago en la exposición de motivos de la pregunta escrita, «el olivar de montaña constituye un agroecosistema con una muy elevada biodiversidad, tanto en flora como en fauna, con un nivel muy alto de insectos auxiliares que combaten las plagas del cultivo, y con riqueza en bosques de ribera en las corrientes de agua».

Además, «el desarrollo herbáceo entre calles y la combinación en muchos casos de los olivos con almendros y encinas en los bordes, lindes o afloramientos de piedra, garantizan una biodiversidad vegetal y de alimentos que permite una gran biodiversidad biológica, en línea con la encontrada en las dehesas».

Así, «con el manejo adecuado, especialmente con cubiertas vegetales, el olivar de montaña contribuye a la protección del suelo frente a la erosión en estos terrenos de fuerte pendiente, además de proteger la calidad del agua», y «por su necesidad de mano de obra, no menos importante es su papel en la economía familiar y en la fijación de población al medio rural, lo que favorece la custodia del territorio y la prevención de fuegos. Además, este paisaje genera economías externas, como rutas de bicicleta, senderismo, y rutas turísticas y gastronómicas, con un beneficio eco-social generalizado».

Patrimonio cultural-biológico

Por lo tanto, «debemos considerar el Olivar de Montaña como patrimonio cultural y biológico de la humanidad, que previene la erosión del suelo y supone un consumo moderado de agua, frente al consumo del olivar intensivo o el derroche de agua que supone el cultivo de olivar super intensivo. Sin embargo, esta misión de conservación de la biodiversidad natural de los campos andaluces no está reconocida ni valorada en las políticas agrarias de forma suficiente».

Por eso, según ha concluido Santiago, «las medidas en materia de sostenibilidad necesarias para garantizar la buena salud y el futuro de nuestra agricultura, especialmente el olivar tradicional y de montaña, han de venir acompañadas de recursos para su aplicación y de planes de formación y sensibilización, que permitan aplicarlas de manera eficaz y beneficiosa también para los agricultoras profesionales».

Lo más visto