El Real Mallorca ha vuelto y Muriqi también. El Pirata anotó de penalti el gol del empate ante Osasuna y frente a Las Palmas engordó su cuenta particular con dos tantos más finalizando jugadas, una tras un servicio de Dani Rodríguez y otra tras la asistencia de Mojica. De nuevo el equipo rojillo encadena dos semanas de buenas noticias tras un mes y medio de derrotas, malos resultados y juego poco efectivo. Los puntos sumados contra el equipo canario permiten ahora al Mallorca alcanzar la cifra de 34 situado en una cómoda séptima posición. Con este cofre es fácil deducir que la permanencia no corre peligro, pero el equipo tiene claro que ahora toca dar un paso adelante en firme, sellar cuanto antes la salvación y a partir de ahí todo lo que pueda venir será bueno.
Pero lo primero y más importante es dar por cerrada la temporada finiquitando la permanencia. Si se fija el límite de 42 puntos, con dos victorias más y dos empates el equipo de Arrasate podría empezar a plantearse seriamente otros objetivos pero en esto momento la gran obsesión de los baleares es seguir dando pasos en firme hacia la cota 40 y después ya se verá. La victoria ante las Palmas era muy necesaria para que el equipo pudiera volver a creer en sus posibilidades y no encontrarse otra vez en esa zona de derrotas o empates donde los pasos son nulos o muy cortos y empiezas a ver cómo el terreno que has ido ganando se va poco a poco deteriorando.
El estado de ánimo es otro y para muestra basta con repasar las últimas declaraciones de Muriqi tras los últimos partidos. A la conclusión del encuentro ante Osasuna, pese a marcar y acabar con una sequía de goles importante, el futbolista admitió que su estado de ánimo no era bueno. «Soy delantero y mis estadísticas hablan solas, llevo tres meses sin meter casi goles, el equipo sufre porque no mete goles y si no lo hace es responsabilidad del delantero. Siendo uno de los más veteranos tengo que echarme la culpa y hacer autocrítica lo antes posible para darle alegrías a la gente», añadió el kosovar admitiendo su propio bajón en el juego y el rendimiento.
Pero sin duda marcar es importantísimo para un delantero y aunque sea de penalti, todo cuenta. Frente a Las Palmas otra vez el kosovar estuvo en el lugar adecuado en el momento oportuno en dos acciones clave del partido y no falló anotando un gol de cabeza y otro tras golpear franco el balón y sorprender al guardameta rival. Dos tantos que indican que por mucho que no estuviera en su mejor momento, el Pirata nunca pierde el instinto. Si bien tras el partido contra Osasuna su estado de ánimo no era bueno, a la finalización del choque en Son Moix frente al equipo canario, todo cambió. Y es que los goles cambian la cara de los futbolistas que tienen la suerte o la desgracia de vivir de ellos y de anclarse a la cadena de tener que marcar sí o sí. Es la carga que llevan encima y en ocasiones es difícil de llevar porque convivir con el error en ocasiones castiga en exceso la moral de los atacantes. «Un delantero si mete gol va a tener mas confianza. Hoy estaba más liberado y fresco en el área», reconocía el internacional kosovar, que destacaba que «había que romper la mala racha como fuera». «Ya logramos una cantidad de puntos muy importante en la primera parte de la temporada y esta victoria nos va servir para continuar donde lo dejamos», concluía Muriqi, que ya suma seis goles en el campeonato de Liga esta temporada.
Con Muriqi enchufado otra vez de cara al gol todo es posible, pero sobre todo porque el Mallorca ha vuelto a recuperar durante muchos minutos ese instinto felino que le hace ser temible. Tal vez sigue faltando continuidad porque como dijo el propio Arrasate siempre hay que corregir errores y mejorar, pero lo cierto es que el grupo aunque sea de forma intermitente volvió a generar fútbol y peligro y lo hizo en fases del encuentro clave y sobre todo mostrando recursos para desarbolar la defensa rival.
El entrenador requería valentía, desquitarse de los miedos y dar un paso adelante y si bien todo es posibles en el fútbol, las victorias suponen una inyección de moral mientras que las derrotas lo único que hacen es minar la confianza. El parido ante el conjunto hispalense será una nueva piedra de toque para los baleares, que ahora sí tienen la permanencia más que nunca en Son Moix. Es ahí donde tienen que conseguir hacer de su estadio un fortín inexpugnable. De aquí a que finalice la temporada visitarán Palma Alavés, Espanyol, Celta, Leganés, Valladolid y Getafe. Puntos y margen hay para sellar la permanencia en casa y permitirse el lujo de soñar.