Un paisaje de absurdos temores inundó de ausencias las calles de Palma. Sin paraguas, pocas personas utilizaban las barbacoas para ‘torrar' sus pancetas y botifarrons .
Algunos bares ofrecían ‘torrades' a comensales sentados en terraza con techo. Los más osados cantaron bajo una lluvia que asomó cercana la madrugada. Mientra tanto, disfrutaron de Pep Garau Quintet o Chuchito Valdés en Cort y del grupo Salvatge Cor en una plaza donde se comieron más llonguets que sobrasadas.
En Santa Eulalia, los ‘podemitas' bailaron bajo la fina lluvia.