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El artesonado de Can Verí estuvo diez años en el almacén incendiado

La Conselleria de Cultura desoyó las peticiones de restauración de las dos piezas destruidas

MARIANA DÍAZ/PEP MATAS
Al menos dos veces desde 1997, la Conselleria de Cultura del Govern recibió propuestas, por parte de los técnicos competentes, para que se restauraran los retablos mudéjares del siglo XIV que, anteayer, se volatilizaron, es decir, quedaron destruidos e irrecuperables en el incendio de tres naves que servían como almacén a la Conselleria de Cultura, en Son Fuster. La restauración, que nunca se hizo, habría implicado que las piezas hubieran salido de un almacén de dudosa seguridad para ocupar un lugar en el Museu de Mallorca o espacio similar.

Además, según fuentes bien informadas, desde la Conselleria se «paró» un plan reciente para «trasladar» los retablos a la Casa de Cultura de la calle Ramon Llull, donde se encuentra el Arxiu del Regne y donde hasta hace poco estuvo ubicada la Biblioteca Pública del Estado. A este respecto, Catalina Sureda, directora general de Cultura del Govern, comentó anteayer a este diario que «no se trasladaron a la Casa de Cultura porque no cabían», extremo que fue negado por los expertos consultados por este diario.

Los retablos, que tras el incendio son irrecuperables, llegaron al almacén de Son Fuster, -un lugar que sufrió varios intentos de robo en los últimos años-, nada más entrar a formar parte del fondo del Museu de Mallorca. Allí permanecieron, tal como entraron, sin que recibieran ninguna atención, uno durante 10 años y el otro, durante cinco. El de Can Verí, el mejor, fue comprado en Christie's de Londres por el Govern en 1997. El otro lo adquirió el Ministerio de Cultura en Palma en 2003.

Tras el incendio y su destrucción, la pregunta es: ¿qué hacían dos obras de gran valor histórico y patrimonial en un almacén de dudosa seguridad durante tanto tiempo? Habrá que conocer lo que dirá el Ministerio de Cultura, ya que uno de los retablos, el que apareció tras un forjado en una casa de la calle Sant Gaietà, fue adquirido en 2003 por el Gobierno central para cederlo al Museu de Mallorca, por lo que es de propiedad estatal.

Por otra parte, con respecto al incendio, los efectivos del Cos de Bombers de Palma dan por concluido su trabajo y, en cuanto a las causas, sus responsables han manifestado que «por nuestra parte es prácticamente imposible decirlas puesto que las naves estaban totalmente destruidas». En este sentido, las investigaciones las llevan a cabo ahora los expertos de Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía que mantienen abiertas todas las hipótesis.

También hay que señalar que en las naves donde se almacenaban estas obras había un sistema de alarma antiintrusismo, conectada a los servicios de seguridad de la Conselleria d'Interior. Esto significa que la alarma sólo se activa en los casos de robo y no lo hizo la madrugada del viernes al tratarse de un incendio.

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