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Detenido en s´Aranjassa un preso que huyó de Alemania

Mathias Roland, de 40 años, fue trasladado ayer por la mañana a los juzgados de Palma entre grandes medidas de seguridad. Foto: EMILIO LÓPEZ

JAVIER JIMÉNEZ/EMILIO LÓPEZ VERDÚ
Esposado con las manos a la espalda y custodiado de cerca por cuatro guardias civiles. Así llegó al juzgado de Palma Mathias Roland Persique, el peligroso delincuente alemán 'cazado' en s'Aranjassa. Su presencia provocó revuelo y los agentes de seguridad del edificio extremaron la vigilancia por si el preso intentaba otra fuga.

La Polizei alemana y la Interpol llevaban meses tras los pasos de Mathias. Un tribunal de su país lo condenó a diez años de cárcel por una serie de delitos (dos lesiones intencionadas, un allanamiento de morada, extorsión, dos lesiones graves, cuatro simulaciones de delito y resistencia con lesiones) y fue encarcelado. Pero el hampón lo tenía todo previsto y consiguió que lo ingresaran en un hospital, por una supuesta indisposición. Allí puso en marcha su plan, que resultó infalible. Su novia, supuestamente, le ayudó a escapar y pudo salir de la habitación sin que los guardas lo advirtieran. Cuando se descubrió la huida, ya era demasiado tarde. Mathias había volado a Mallorca con su compañera, para empezar una nueva vida. En la isla se relacionaron con otros residentes alemanes y la pareja alquiló una casa de campo a la altura del kilómetro 11 de la carretera de s'Aranjassa.

Hace unos días la Policía Judicial de la Guardia Civil de Palma recibió un comunicado de la Interpol en el que se anunciaba que Mathias residía, casi con toda seguridad, en Mallorca. Los agentes abrieron una investigación y, en efecto, confirmaron las sospechas. Sometieron a una discreta vigilancia al acusado y cuando confirmaron plenamente que se trataba de él procedieron a su detención, el miércoles. Ayer por la mañana fue conducido en un furgón a los juzgados de Vía Alemania, marcado continuamente por cuatro agentes, que no le quitaban la vista de encima. Todos los funcionarios, además, se pusieron guantes, porque se comentaba que Mathias estaba enfermo de hepatitis.

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