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El Ajuntament de Palma aplica la tijera a las terrazas de La Lonja y reduce su espacio un 11,5 %

También entra vigor el nuevo plan zonal de ocupación de la calle Nuredduna

Recorte del 11,4 por ciento a la ocupación pública de La Lonja. | Jaume Morey

| Palma |

A partir del 1 de enero entraron en vigor los nuevos planes zonales que regulan la ocupación pública de Nuredduna, las plazas de la Drassana y La Lonja, así como la de Alexandre Jaume. Habrá cambios, especialmente en La Lonja, donde se reduce la ocupación de las terrazas un 11,41 por ciento. «El día 31 de diciembre se publicaron los planes de ocupación de la vía pública de estas zonas y desde el 1 de enero ya se aplica», señaló la regidora de Participació Ciutadana i Govern Interior, Claudia Costa. De esta manera, se convierten en realidad el plan zonal de la Drassana y La Lonja, que se empezó a trabajar hace un año y medio junto con los vecinos, lo que permitirá redistribuir la ocupación de las terrazas.

«Comprobamos que con esta nueva delimitación se respeta la zona de paso entre los locales y los portales de viviendas, así como el espacio con el mobiliario público», añadió Costa. Según Marcos Cañabate, director general de Govern Interior, en el caso de La Lonja, «ya no era una zona transitable». El objetivo es llegar a un equilibrio en un espacio que se había caracterizado por las quejas de los vecinos por el exceso de ocupación. Con el nuevo plan zonal, las terrazas de La Lonja pasarán de ocupar el 25,95 por ciento del espacio público al 14,46, lo que supone un 11,41 por ciento menos. Es decir, si el año pasado lo establecimientos ocupaban 276,15 metros cuadrados de la plaza, este año pasarán a 153,98.

En el caso de la plaza de la Drassana, apenas hay cambios: solo una reducción del 1,21 por ciento de ocupación, pasando de los 141,25 metros cuadrados vigentes hasta el año pasado (el 6,05 por ciento de la plaza), a los 112,97 metros cuadrados de este año (4,84 por ciento). En Nuredduna, el nuevo plan zonal estipula que las terrazas solo podrán ocupar dos metros desde las fachadas hacia el interior del eje cívico. El objetivo es «evitar una nueva Blanquerna», donde el paso de los peatones se ve reducido a mínimos entre las terrazas y el carril bici. «Queremos que haya vías de paso, zonas de juego y uso social para los vecinos. Apostamos por una convivencia equilibrada», dijo Costa.

Mal ejemplo

Con la limitación de licencias de actividades a un máximo de tres bares o restaurantes por cada 50 metros se ha conseguido que «no se hayan registrado solicitudes de licencias de hostelería en Nuredduna. Solo hay cinco establecimientos en toda la calle», explicó la regidora, lo que evitará que se convierta en una nueva calle Fábrica. En las Columnas, por otro lado, se respeta la separación con la zona de juegos. En el caso de la plaza Alexandre Jaume, el único cambio en sus tres terrazas es una mayor separación entre ellas.

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