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Vecinos de Son Rapinya y Camp Redó denuncian situaciones límites de convivencia

| Palma |

El pleno ordinario de septiembre el Ajuntament Palma, el primero después del parón estival, estuvo marcado, una vez más, por las denuncias vecinales en cuanto a los problemas de convivencia, seguridad, ruido y suciedad que hay en muchos barrios de Palma.

En esta ocasión fue la Associació de Veïns de Son Rapinya una de las que denunció las molestias nocturnas que padecen las personas que viven junto al parque de Montesión.

«Los vecinos tienen derecho al descanso, pero desde hace unos años asistimos a un deterioro de la convivencia vecinal en determinadas zonas de Palma a causas de ruidos excesivos, botellones, carreras de motos y consumo de alcohol y otras drogas», expuso Antoni Picazo, en nombre de la asociación vecinal.

En relación al parque de Montesión anunció que «los vecinos se plantean incluso el cierre del parque para evitar, por ejemplo, las carreras de motos, como se ha hecho en otras zonas de la ciudad». La forma rectangular del parque, detalló Picazo, «facilita las carreras y la visibilidad de la Policía al llegar, lo que hace que se retiren al ver las luces».

En general, los residentes «reclaman más intervención policial cuando se les llama porque no se puede dormir y que se cumplan las ordenanzas».

Pero el problema, añadió este vecino, «es mucho más profundo y no podemos reducirlo a un problema policial. El alto porcentaje de paro juvenil o el modelo turístico que ha fomentado el ocio basado en el alcohol y la nocturnidad son también causas. Cuando se abran las discotecas buena parte de esta juventud no va a disponer de recursos y van a seguir comprando alcohol barato y consumiendo en la calle». Por eso, consideró que «urge un plan de actuación con adolescentes y jóvenes en el que se potencie un cambio de cultura respecto al ocio hacia actividades mucho más saludables y respetuosas con el entorno. Esto debe fomentarse desde las instituciones públicas y requieren inversión».

También en nombre de la asociación vecinal de Son Rapinya, Marisa Bonache alertó de los «enormes atascos que se producen en todo el Camí de Son Rapinya desde el Cide hasta la rotonda situada frente a la Clínica Juaneda». Atascos, dijo, «que parecemos cuatro veces al día en horas punta de entrada y salida de las escuelas y que impiden incluso el paso de vehículos de emergencia y que el autobús pueda circular con los horarios y frecuencias previstas».

La portavoz vecinal recordó que «llevamos años pidiendo el desdoblamiento del Camí dels Reis, que une la rotonda de Madre Alberta con la Base Militar Jaume II, como forma de generar otra salida que ayude a la descongestión». Pero, aclaró que los residentes rechazan el desdoblamiento temporal. «La opción de hacer un desdoblamiento en las condiciones actuales de esta vía nos parece completamente temeraria, y un peligro para la doble circulación y para los que se aventuran por el carril bici o como viandantes. El desdoblamiento no es viable hasta que se lleven a cabo las obras de ensanchamiento previstas. Pedimos por tanto que se agilice el proceso y se adjudique la obra de una vez».

Por su parte, la presidenta de la Associació de Veïns del Camp Redó, Josefina Ors, intervino en el pleno para volver a denunciar el «infierno» que viven desde hace mucho tiempo los residentes cercanos al parque de Can Simonet, donde, aseguró, las personas sin techo que suelen estar allí «practican sexo y defecan con frecuencia a la vista de cualquier». Además, «botellones, porros y juergas hasta las cuatro de la mañana son el día a día de un parque que no puede ser utilizado ni por mayores, ni por pequeños», censuró. «Tenemos que tomar pastillas para dormir, qué ser humano puede seguir aguantando esta situación», preguntó directamente al alcalde, José Hila.

El grupo municipal de Vox reclamó al equipo de Gobierno «un refuerzo» de la seguridad ciudadana en Camp Redó, un barrio que, en palabras del edil Sergio Rodríguez, «no está perdido, solo necesita un sobreesfuerzo por parte del Ajuntament».

También desde el PP de Palma, el edil David Díez se condenó el «déficit brutal de policías» en Palma y reclamó que Cort considere el cierre del parque de Montesión, como reclaman los vecinos.

El concejal de Ciudadanos Alejandro Escriche, por su parte, declaró que lo que sucede en el parque de Son Simonet es «surrealista» y resaltó las palabras de los vecinos a medios de comunicación de que «ya no podemos más, estamos enfermos de los medios, y nadie se ocupa de la situación, esto es un territorio sin ley». Ante ello, confirmó que «lo que se está haciendo desde Cort no es eficaz y ha llegado la hora de plantearse un método difente».

En respuesta, la regidora de Seguretat Ciutadana, Joana Maria Adrover, recordó que «ya existe una instrucción de refuerzo de la vigilancia policial en el Camp Redó» y consideró que «siempre se puede hacer más, pero este equipo de Gobierno está haciendo un gran trabajo en esta barriada».

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