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Independentismo catalán

Torra, Puigdemont y Mas denuncian una «España de la represión» con Felipe VI

| Perpiñán, Francia |

Los expresidentes de la Generalitat Artur Mas, Carles Puigdemont y Quim Torra han apelado este viernes al diálogo, la negociación y la mediación internacional para afrontar el conflicto político catalán ante una Estado que aplica una «represión» que les ha llevado a ser destituidos o inhabilitados en el cargo.

Los tres han comparecido conjuntamente en la Casa de la Generalitat de Perpignan, donde han leído un manifiesto en inglés, francés y catalán, el mismo día en que el Rey ha viajado a Barcelona para participar en la entrega de premios de BNEW Barcelona New Economic Week acompañado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

«Los tres, represaliados por el Estado. Los tres fuimos elegidos legal y democráticamente como consecuencia de los mandatos en las urnas y de decisiones en el Parlament, y los tres sufrimos persecución judicial y económica» con causas abiertas o que quieren llevar a la justicia europea, ha subrayado Mas, destacando que es la justicia en la que confían.

De hecho, Torra ha anunciado que acudirá directamente al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos una vez el Tribunal Constitucional (TC) decida sobre el recurso que ha presentado tras su inhabilitación por parte del Tribunal Supremo.

Para Puigdemont, es una «vergüenza» su cese por parte del Estado, y tras sostener que esta situación supera a los partidos, ha aventurado que otros presidentes de la Generalitat pueden ser víctimas de la actuación del Estado.

Por ello, ha insistido en la importancia de la mediación internacional y en no renunciar a ella, tras argumentar que todos los conflictos del mundo han requerido de dicha mediación.

«No es un regalo, es una conquista, y la tenemos que ganar», ha recalcado Mas, en la misma línea que Puigdemont, y también cree que las próximas elecciones son una oportunidad para los independentistas de ampliar su mayoría y evidenciar que el conflicto catalán persiste y debe resolverse.

En el comunicado, los tres defienden que siempre han estado por el diálogo y la democracia, pero aseguran que se les ha aplicado una justicia de parte: «El país tiene también presos políticos y exiliados. Esto no es justicia. Sólo tiene un nombre, represión política».

Autodeterminación y amnistía
Pese a reclamar diálogo, han coincidido en mostrar su escepticismo en el resultado de la mesa de negociación, a lo que Torra ha reclamado de nuevo la necesidad de que el Gobierno incluya en el orden del día el derecho a la autodeterminación y la amnistía.

«En el diálogo como concepto militamos todos, no en la tertulia», ha apuntado Puigdemont, que considera que Catalunya dispone ahora de menos competencias y recursos que antes de que empezara a reunirse la mesa de diálogo.

Mas ve lejos la posibilidad de que la mesa sirva para resolver el conflicto catalán, pero ha dejado claro que no será la parte catalana la que renuncie a la bandera del diálogo.

Al preguntársele sobre el reto del independentismo de superar el 50% de los votos en las elecciones, Puigdemont ha apelado a todas las fuerzas independentistas a dar una respuesta si superan este umbral: «¿Qué haremos si somos más del 50%? ¿Haremos lo mismo que cuando éramos el 47,5%?».

También se ha referido a ello el expresidente Mas, que ha recordado que los comuns no se han dejado contar en el sí o en el no en el campo independentista, por lo que ha emplazado a intentar superar la barrera del 50% sin sus votos, y ha añadido que si se logra deberá tenerse en cuenta que el apoyo a la independencia es incluso superior porque «no todos los comuns votan no».

Figura del Rey
Puigdemont también se ha referido al Rey, que este lunes ha visitado Barcelona, al que ha definido como «un representante de una monarquía que decidió el régimen franquista, y le ha acusado de intentar perjudicar a todos los catalanes tras el 1-O alentando la fuga de empresas de Catalunya.

Tras asegurar que tenían en agenda esta comparecencia desde hace tiempo, y que no cree que les hayan querido contraprogramar, ha confiado en que los catalanes mirarán más «a los presidentes de la Generalitat condenados, destituidos o inhabilitados por mandato de este Rey, que a lo que hace» Felipe VI en la capital catalana.

Para Mas, es sintomático que el Rey no tenga interés en conocer la opinión y en dialogar con los tres: «No hay voluntad de diálogo real en las máximas instancias del Estado. Si lo hubiera, el Estado actuaría diferente. El conflicto entre Catalunya y el Estado va más allá de un Gobierno, sea del color que sea».

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