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LISTAS DE ESPERA

El calvario de un paciente con la enfermedad de Crohn y una hernia

Miguel Ángel Martínez vive con dolor mientras está atrapado en las listas de espera

Miguel Ángel Martínez no puede hacer vida normal. | Arguiñe Escandón

| Palma |

Miguel Ángel Martínez lleva cinco meses con picos de dolor «insoportables» y «ya no sé qué hacer». Es una paciente crónico, padece la enfermedad de Crohn, una afectación inflamatoria autoinmune del tubo digestivo que evoluciona de modo recurrente con brotes. En uno de ellos, especialmente doloroso, le apareció una hernia inguinal. Era a finales de noviembre.

Desde entonces, cada vez que va al baño y debe hacer fuerza, (con esta patología puede ser más de una decena de veces al día) lo pasa realmente mal, «cuando orino me duele mucho y cuando defeco es inimaginable». Ha explicado su situación a todos los sanitarios que se han ofrecido a escucharle pero a día de hoy sólo sabe que es un número más en la lista de espera del hospital de Manacor para una operación que se considera menor.

La primera visita, tras salirle un repentino bulto en la ingle de intenso dolor, fue a Urgencias, «me detectaron la hernia y me dijeron que tenía que intervenirse y que me llamarían», explica ahora. «Me dieron laxantes para evitar problemas e indicaciones fáciles para saber qué hacer si me sale. También me advirtieron de la importancia de un estrangulamiento», relata.

Desde entonces se medica con calmantes musculares y pastillas para el dolor que le han condicionado la vida. «Las primeras semanas lo pasé muy mal por el dolor y el miedo, tuve que irme a casa de mis padres porque no podía estar solo, coger el coche, o cargar nada», explica. La visita con el cirujano no fue hasta febrero, «imagino que es lo protocolario pero fue una simple consulta y me dijeron lo mismo», añade Miguel Ángel: «que había que intervenir y que me pasaban a lista de espera».

Pese al relato de dolor, las instrucciones del facultativo fueron que le llamarían antes de los seis meses y que sería desde la Cruz Roja o desde el hospital del Llevant «porque en Manacor estamos saturados». Lo peor de todo, dice, «es la incertidumbre» porque en cada brote de Crohn «lo paso muy mal y no sé cuándo será el siguiente». Ha presentado reclamaciones a Salut y llama a menudo al hospital preguntando por su situación. «Hace dos semanas me dijeron que todavía no había una fecha concertada y hace unos días que pusiera una reclamación».

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