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El alquiler turístico ilegal en Palma persiste a los dos años de su prohibición

Vista general del casco antiguo de Palma. | ARCHIVO

| Palma |

El alquiler turístico en pisos está prohibido de forma expresa en Palma desde hace dos años, aunque está al alcance de cualquiera que lo pueda pagar y opte por esta modalidad de alojamiento vacacional. En la ciudad se ofertan unos 300 inmuebles para alquilar solo por días, algo que la Ley de Turismo de Balears considera alquiler turístico y que en Palma, por decisión del Ajuntament, no se puede llevar a cabo en pisos. El equipo de gobierno municipal adoptó esta decisión en 2018, aunque antes no estaba permitido de forma expresa.

La Ley de Turismo de Baleares aprobada en 2017 solo permite la comercialización de viviendas vacacionales con la correspondiente autorización de la Conselleria de Turisme. Hasta esta fecha no se concedían licencias a pisos y en 2017 se estableció una moratoria de un año, hasta que se aprobó la zonificación por parte de los Consells.

Desde 2018 los propietarios que deseen destinar sus viviendas a alquiler turístico pueden solicitar de nuevo la correspondiente autorización y, además, tienen que pagar por las plazas que se comercializan. Desde entonces se pueden destinar pisos al alquiler turístico, pero no en toda la Isla. En todo el término municipal de Palma está prohibido, algo que se incumple, pues solo el portal Airbnb ofrece alrededor de 300 pisos en la ciudad para alquilar por días.

A diferencia del año pasado, cuando por estas fechas la mayoría de esta oferta presentaba un elevado nivel de reservas, este año hay mayor disponibilidad, si bien algunos pisos tienen buena parte de julio y agosto reservado. Los precios, según la propia página web, se han rebajado respecto a su coste habitual en buena parte de la oferta.

En cualquier caso, se trata de precios turísticos y en ningún caso corresponden a alquiler de larga estancia. Prueba de ello es que seis noches en un apartamento de un dormitorio en el Passeig Marítim tiene un coste de 656 euros, una tarifa que incluye la limpieza y el servicio. Sin el descuento de este año, el precio sería de 1.100 euros.

Multa

Ninguno de los pisos que se comercializan en la web de Airbnb para alojarse por días en Palma incluye el número de licencia de la Conselleria de Turisme, obligatorio por ley, aunque se trata de viviendas que no pueden conseguir esta licencia ya que está prohibido que se destinen a alquiler turístico.

El Govern multó a Airbnb por comercializar viviendas sin la correspondiente autorización, pero el Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) dio la razón a la plataforma de alojamiento colaborativo y anuló la sanción. El TSJB argumentó que la actividad de Airbnb está amparada por una directiva comunitaria, la cual choca con la regulación autonómica de insertar el número de autorización de Turisme.

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