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Cort da marcha atrás en la instalación de baños públicos ante la falta de respaldo

Gijón, durante la rueda de prensa. | Jaume Morey

| Palma de Mallorca |

El teniente de alcalde de Turismo, Álvaro Gijón, ha anunciado hoy que el gobierno municipal «da marcha atrás» en la decisión de instalar aseos públicos en el centro de Palma, porque no cuenta con el respaldo de ninguna de las asociaciones que conforman el Consejo Asesor de la Fundación de Turismo Palma 365.


En la primera reunión de este consejo celebrada hoy en el Ayuntamiento, las diversas asociaciones han apelado a criterios de estética, economía y al uso que se le iba a dar a estos baños para denegar, por «unanimidad absoluta», la propuesta del ejecutivo del PP, que pretendía instalar unos aseos «autolimpiables, antivandálicos y en los que no se iba a cobrar».


Gijón ha informado de que se estudiará la contrapropuesta de utilizar, para las rutas turísticas por la ciudad, los servicios de los aparcamientos públicos así como de algunos establecimientos, donde una persona estaría encargada del mantenimiento y a cambio percibiría, de forma íntegra, la voluntad de los turistas que quieran usar el urinario, imitando el modelo de otras ciudades.


El teniente de alcalde ha explicado que la persona encargada del mantenimiento, podrá ofrecer también toallitas, chicles o incluso tabaco, si la normativa española lo permite, algo que el Ayuntamiento comprobará.


Además, Gijón ha dicho que se implementará un programa de inserción social para que lleven a cabo esta labor personas en riesgo de exclusión, que serán contratadas por el propio Ayuntamiento o por la fundación de turismo.
Estas personas llevarán un atuendo identificativo y será requisito que sepan idiomas.


Gijón ha destacado que este programa podría optar a alguna subvención, ya sea del Gobierno central o de la Unión Europea.


Mientras que la Asociación de restauración se ha comprometido a buscar los establecimientos, que estarán en los recorridos turísticos que formarán parte de un itinerario marcado, del que tendrán conocimiento los guías turísticos, las asociaciones hoteleras y las agencias de viajes.
Serían una decena de establecimientos entre Plaza de España y el Parque del Mar, incluyendo la zona de la Rambla y San Miguel, con baños cada 150 o 200 metros.
Por otro lado, Gijón ha asegurado que es necesario que existan servicios en el camino de la escollera de Palma, donde se concentran los turistas que llegan del transporte discrecional, por lo que se intentará consensuar con autoridad portuaria la ubicación de baños públicos portátiles o la cesión de edificios existentes para este uso.


Por otra parte, Gijón ha pedido que se desconvoque la huelga en el sector de la hostelería. «Nos va la vida en ello», ha reclamado y ha añadido que, «ya está bien» de que salgan noticias negativas sobre el turismo balear en Alemania, Inglaterra y otros países emisores.


El portavoz del PSM-IV-ExM, Antoni Verger, se ha mostrado satisfecho porque el equipo de gobierno haya rectificado la «auténtica aberración» de invertir 500.000 euros en cabinas antiésteticas que afectaban al patrimonio en el centro histórico.
Y se ha alegrado también porque se haya asumido «íntegramente» la moción que la coalición nacionalista presentó el pasado mes sobre los servicios públicos en los aparcamientos, que, según ha indicado con una mínima inversión se cubrirá una necesidad manifiesta.


El portavoz municipal del PSIB, José Hila, ha declarado que tanto el proyecto de instalación de baños públicos como el Palacio de Congresos son una muestra de «mala gestión».
En el primer caso ha destacado que se trata de un «caso de improvisación que ha salido mal», y ha añadido que no hay que alegrarse de que tras dos concursos, solo se presente una empresa ante una infraestructura de una ciudad de primer nivel turístico como Palma, por lo que ha asegurado que aunque seguirán apoyando el proyecto, «algo se está haciendo mal».


Por su parte, la Asociación para la Revitalización de los Centros Antiguos (ARCA) ha manifestado que con la decisión de no construir los baños públicos ha «triunfado el sentido común» y evita la «vulgarización y banalización» de los espacios públicos de Palma.

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