Síguenos F Y T L I T R

Primera sentencia en Balears contra una madre por alentar la fobia de su hija al padre

El juez retira la custodia a la progenitora de una niña víctima del Síndrome de Alienación Parental

|

El titular del Juzgado de Primera Instancia número 12 de Palma ha dictado la primera sentencia en Balears que aborda la problemática del Síndrome de Alienación Parental (SAP), la fobia a un progenitor, en este caso hacia el padre, provocada por la madre en la hija en común de 11 años.

El juez falló a favor del padre y le atribuyó la guarda y custodia de la hija, que quedará confiada a su cuidado, compartiendo ambos progenitores la titularidad de la patria potestad sobre la misma. No obstante, la resolución, a la que tuvo acceso Ultima Horaprecisa que las facultades inherentes a esa patria potestad serán ejercidas por el padre. También, suspende de forma cautelar el régimen de visitas de la madre a su hija durante cuatro meses y le prohíbe, «todo contacto de la hija, incluso telefónico, con su madre y con su entorno», y le fija una cuota de 180 euros mensuales en concepto de alimentos para la niña. Todo ello, «hasta que se lleve a cabo un nuevo informe pericial por el psicólogo adscrito a este órgano judicial», subraya la resolución.

El juez, asimismo, ha dictaminado que la niña resida con su padre, y advierte a la madre que en el caso que entorpezca directa o indirectamente la entrega de la menor «se procederá a la entrega forzosa de la niña a su padre en los concretos términos que se estimen necesarios».

El cese de la convivencia de la pareja se registró en abril de 2001 (la niña tenía 5 años) y, a partir de ese momento, se inició entre ellos una espiral de altísima conflictividad, con incidentes varios, reproches mutuos, que provocaron los primeros problemas de salud de la menor, según establece el apartado sexto de la sentencia. El juez encargó varios informes periciales a psiquiatras y psicólogos y, en uno de ellos, se afirma que la menor «podría estar padeciendo un Síndrome de Alienación Parental, ya que «la figura paterna continúa estando distorsionada y se aprecian en la menor sentimientos de culpa, rasgos de ansiedad, depresión, con sentimientos de tristeza, pena, vergüenza y autocompasión».

Lo más visto