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«Fue un accidente casual, tuvimos mala suerte en el desierto del Sáhara»

Antoni Contestí será dado hoy de alta en Son Dureta al tener sólo magulladuras

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El director general de Relacions Institucionals del Govern, Antoni Contestí, se mostraba ayer optimista tras el accidente sufrido en el desierto del Sáhara al volcar el todoterreno en el que viajaba. Contestí, que hoy recibirá el alta médica en Son Dureta, calificó lo sucedido como «un accidente casual de mala suerte, porque volcamos en un lugar en que, en teoría, el terreno no tenía que plantear problema alguno, pero un piedra provocó el accidente».

Con magulladuras por todo el cuerpo, «pero todo lo demás en orden, como así me lo han hecho saber los médicos», se tomará unos días de reposo en su casa para reponerse del susto y de los moratones. Al mismo tiempo, agradece el interés mostrado por la vicepresidenta Rosa Estarás y miembros del Govern.

En cuanto al accidente, indica que el hecho de que viajarán en un coche nuevo, un jeep Toyota, «hizo que no sufriéramos más daños, aunque el resto de las seis personas con las que viajaba en el jeep sufren roturas diversas de brazos, costillas y piernas. Y tuvimos mucha suerte, porque en dos jeeps que nos precedían iba un otorrino valenciano y equipo médico que portaban unos voluntarios andaluces, lo que posibilitó que a una diputada de CiU se le pudiera intervenir de urgencia sobre una madera para coserle una oreja que tenía colgando».

Sobre el momento en que volcó el vehículo, reconoce que iban a mucha velocidad por el desierto, 110 kms/hora, «pero apareció esa piedra, que provocó que el morro del jeep se levantara un metro y medio del suelo, pero al caer de golpe el conductor no pudo controlarlo y fue cuando dimos tres vueltas de campana. Cuando todo pasó, yo estaba encima de una persona y tenía otra encima. Después de lo sucedido, tengo que dar las gracias a las atenciones que recibimos por parte de todos aquellos que nos atendieron en pleno desierto y en Tinduf (Argelia)».

De su paso por Madrid, tiene un mal recuerdo de la terminal T-4, «es un auténtico caos y, encima, nos han desaparecido maletas».

Esta era la segunda vez que iba al Sáhara, por lo que considera que ve un tanto «difícil» que regrese de nuevo tras todo lo que le ha pasado, «pese a tener excelentes amigos allí».

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