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David, de Blue Child, elegido para la gloria
Desde anoche, Juan David Àvila Sánchez, nacido en Barcelona pero con residencia en Palma desde hace 13 años, coreógrafo e instructor de baile de una cadena hotelera, extra en videoclips, diplomado en Magisterio Musical y músico (guitarrista y cantante), ha sido elegido para la gloria: ha entrado en Academia de actores, programa que Antena 3 emite cada domingo, desde anoche. Ayer, mi colega Yayo Àlvarez, que de música y de músicos sabe un rato, me contó que por la mañana había estado hablando con David, a quien un minuto después le desconectaban el móvil por un tiempo más o menos largo "ojalá que sea largo, señal de que seguirá en la casa" y le decía que a él lo único que le interesaba era la música y los Blue Child, a pesar de que reconocía que desde ayer su vida puede cambiar algo, «pues la gente va a querer saber cosas de mí». Según me contó Yayo "quien dedicó hace meses «El Coolibrí» a este grupo", David, Joaquín Trigo, Pete y Mark Palmer (o sea, Blue Child) son la prueba de que la cantera musical de la Isla está muy bien. Ellos cantan en inglés, porque, según le comentaron a Yayo, «este idioma le da el color exacto a lo que queremos expresar con nuestra música», aunque también son partidarios de la fórmula bilingüe de los Melon Diesel. Al igual que el resto de Blue Child "que el pasado otoño participaron en Palma So", a David le encantan los falsetes de The Cramberries, Lenny Krawitz, The Cure, Placebo, U2, Dover, Sexy Sade y Sunflowers. Por cierto, que con Rafa Sunflowers de productor, tienen presentada una maqueta sobre power pop muy seria y muy buena.

Sant Jordi: objetivo cumplido
El pueblo de Sant Jordi, una vez más, demostró que sabe ser solidario. Veamos por qué. La monja palmesana Margalida Coll, destinada en una misión en Mendal (la India), había pedido ayuda económica para poder hacer frente al pago e instalación de una bomba de agua que solventará el problema que la carencia del líquido elemento les ocasiona. El párroco de Sant Jordi en seguida convocó al pueblo para que, entre todos, se le echara una mano a la sor, como años atrás habían hecho con sor Magdalena, cuando desde Buenos Aires (Guinea Ecuatorial) les lanzó un SOS. Pues, como era de esperar, el pueblo respondió. Desde primeras horas de la mañana, en la plaza próxima a la parroquia, se levantaron los tenderetes en los que se vendía de todo, desde ropa a libros. Luego, tras la misa de 12, tuvo lugar una gran torrada (a 7 euros por barba) seguida de una no menos gran rifa. Total, que entre una cosa y otra se consiguió algo más del millón de pesetas, por tanto, ¡objetivo cumplido! Sor Margalida podrá contar con su bomba de agua con la que solventará el problema y... pues que también algo le caerá a sor Magdalena. Y es que en Sant Jordi son así de majos.

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