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Balears registra cada año un mayor número de denuncias por malos tratos

Benestar Social pone en marcha un programa de asistencia a mujeres víctimas de la violencia doméstica

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La Consellería de Benestar Social presentó ayer el Programa de asistencia psicológica a las mujeres víctimas de la violencia doméstica en Balears, una Comunitat en la que cada vez se denuncia más este delito. Este programa, explicó la consellera Fernanda Caro, fue puesto en marcha por el Institut Balear de la Dona el pasado mes de diciembre y complementa al servicio que se presta desde las oficinas de ayuda a las víctimas de la violencia «e incluso lo mejora», reconoció Caro.

La principal novedad de este programa se refiere a la posibilidad de prestar atención en grupo, además de individual, a estas mujeres, «lo cual es importante, pues además de entrar en contacto con otras mujeres que han pasado por lo mismo y lo han superado, se crea entre ellas unos vínculos que se mantienen más allá del programa y que suponen una gran ayuda», explicó la directora del Institut Balear de la Dona, Francisca Mas. Otra novedad supone que el programa está abierto a cualquier mujer que sufra o comience a sufrir maltratos físicos, psíquicos o abusos sexuales, «no sólo a aquellas que hayan iniciado un proceso judicial», dijo Caro, y añadió que «en este primer trimestre del año esperamos poder extender el servicio a Inca y Manacor».

El servicio funciona entre las 09.00 y las 13.00 horas de lunes a viernes y se puede acceder a él a través del teléfono 971-21 32 47 o bien del correo electrónico, a través de la dirección siguiente: serveidonaUintress.org. Además, un contestador automático funciona las 24 horas para recoger las peticiones. «El objetivo -apuntó la conselleraes que desde el momento en que una mujer se pone en contacto con el servicio hasta que le asigne un psicólogo para una primera cita no pasen más de 78 horas». En lo que lleva en funcionamiento, desde el pasado 18 de diciembre hasta ayer, el programa ha recibido 31 consultas.

Según los datos de que dispone la Conselleria, en el año 2000 se denunciaron en Balears 511 casos de violencia doméstica, frente a las 22.397 denuncias producidas en todo el Estado. En los nueve primeros meses del año pasado, en la Comunitat balear se presentaron 464 denuncias y 18.394 en todo el Estado. El número de denuncias créce en términos absolutos a nivel nacional y balear, pero además, las denuncias producidas en Balears representan cada año un mayor porcentaje del total estatal, lo que significa que en nuestra Comunitat las mujeres se atreven cada vez más a dar el paso, y no necesariamente que cada vez se den más casos de violencia», precisó Caro.

Pues aunque se estima que todavía se denuncian sólo entre el 10 y 15 por ciento de los casos de violencia doméstica, Mas explicó que «es muy difícil conocer el porcentaje con exactitud». Otro dato aportado por el Ministerio de Trabajo indica que en el 2001 se produjo en Balears una muerte de una mujer por violencia doméstica, frente a las 34 a nivel nacional, y en 2002 ya se lleva contabilizada una muerte en el Archipiélago por este motivo. Además, cerca del 25% de las víctimas regresa con su agresor.

Las mujeres inmigrantes, el sector más débil
El perfil de la mujer víctima de la violencia doméstica que acuden a los servicios sociales o casas de acogida ha variado en los últimos cuatro o cinco años al aumentar de forma alarmante el número de mujeres inmigrantes. En efecto, la consellera de Benestar Social, Fernanda Caro, afirmó ayer que tanto en las islas como en otras comunidades este sector de la población se ha revelado como uno de los más débiles, por su situación económica y personal. Por ejemplo, el Servei d'Atenció a la Dona i la Familia dio servicio en 2000 a 46 mujeres inmigrantes, un 31'3% del total, y la casa de acogida de Ses Ufanes (Inca) atendió desde su apertura el año pasado a otras 11, de un total de 21. El perfil de las féminas -que en muchos casos coincide con el de sus agresores- se completa con un nivel económico y cultural bajo, de 31 a 50 años, en situación laboral de desempleo o economía sumergida y residente en vivienda de alquiler.

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