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Vecinos y comerciantes de la Porta Sant Antoni protestan contra la prostitución callejera

Los manifestantes reclaman que se mantenga cerrada la zona y que Cort ejecute el traslado de las prostitutas

La protesta concentró a varias decenas de personas y obligó a cortar el tráfico. Foto: M.A. CAÑELLAS.

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Varias decenas de vecinos y comerciantes de la Porta de Sant Antoni se manifestaron ayer por la tarde con el fin de reclamar a todas las instituciones y partidos políticos «soluciones definitivas a la prostitución callejera en Palma, concentrada en estos momentos en la zona de la Porta de Sant Antoni» y, además, que se mantenga cerrada esta zona durante las noches en tanto se buscan soluciones más duraderas. La protesta obligó a cortar el tráfico durante algunos minutos, sin que faltara el enfado de algún conductor, lo que motivó la intermediación de la policía.

Los convocantes de la manifestación fueron la Fepae, el Grupo de vecinos y comerciantes de la Porta de Sant Antoni y alrededores, la Asociación de Vecinos de Foners, la Plataforma per el Progrés del Centre Històric de Palma y el Grupo de vecinos de las Avenidas. Todos ellos firmaron un manifiesto que fue leído durante el acto, en el cual se demanda a todos los partidos «que lleguen a acuerdos precisos para tramitar por vía de urgencia en el Parlament balear una ley que regule la práctica de esta actividad y establezca las condiciones pertinentes para su ejercicio de la forma más adecuada para las personas que la ejercen y para el resto de la ciudadanía».

Para ello, reivindican que «todas las fuerzas dejen de lado sus contiendas partidistas y la demagogia que el tema pueda suscitar y trabajen conjuntamente por dar una solución de tipo legal, asistencial, social y también política, para que la alarma que se ha generado y las situaciones negativas producidas durante tiempo cesen (...)».

Mientras se llega a un acuerdo y se aprueba un texto legal consensuado, desde el mismo manifiesto se solicitó «que todas las instituciones competentes, Govern balear, CIM, Ajuntament de Palma y Delegación de Gobierno, busquen una solución provisional que traslade esta actividad a un punto donde no se perjudique a ningún vecino y donde se pueda realizar con el máximo de garantías para las personas que a ella se dedican».

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