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EEUU acusa a Rusia de engañar con el anuncio del repliegue militar ante Ucrania

Joe Biden. | EVELYN HOCKSTEIN

| Washington |

El Gobierno de EEUU advirtió este miércoles que Rusia concentra cada vez más militares en su frontera con Ucrania, lo que contradice el anuncio de que ha retirado a varias unidades militares, y denunció las «falsas narrativas» lanzadas por el Ejecutivo ruso. Poco después de que el Ministerio de Defensa ruso informó del repliegue de varias unidades castrenses en regiones limítrofes con Ucrania, tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado de EE.UU. caracterizaron de propaganda los anuncios de Moscú. «Hemos visto lo opuesto en las semanas recientes, incluso en los días recientes. Más fuerzas rusas, no menos, en la frontera», señaló el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en una rueda de prensa. «Y -agregó- se están moviendo de manera preocupante hacia posiciones de combate». En los últimos días, EE.UU. ha incrementado sus estimaciones de militares rusos concentrados cerca de Ucrania hasta los 150.000 efectivos, frente a los 100.000 de hace unas semanas.

A juicio del funcionario estadounidense, Moscú está empleando el «clásico manual ruso» «de decir una cosa y hacer otra», a la vez que difunde «falsas narrativas». Del mismo modo, desde la Casa Blanca, la portavoz presidencial, Jen Psaki, remarcó que «un ataque podría ocurrir en cualquier momento» y apuntó que «podría estar precedido por un pretexto fabricado por los rusos como excusa para una invasión». Aunque el presidente, Vladímir Putin, ha asegurado que no quiere un conflicto bélico en Europa, su homólogo estadounidense, Joe Biden, advirtió el martes que una invasión del territorio ucraniano desataría «una guerra sin causa ni razón», que tendría costos humanos «inmensos» para Ucrania y graves consecuencias para Moscú. Por ello, EE.UU. ha insistido en remarcar la unidad en el seno de la OTAN ante la agresividad mostrada por Rusia. Este miércoles, el jefe del Pentágono, Lloyd Austin, participó en la cumbre de ministros de Defensa de la Alianza Atlántica en Bruselas, y posteriormente se desplazará a Lituania y Polonia, en medio de las discusiones dentro de la OTAN para reforzar sus posiciones el flanco este ante la concentración militar de Rusia. Tras el encuentro, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, coincidió con EE.UU. en que «por el momento» no se ha «visto ninguna retirada, ni desescalada rusa sobre el terreno».

En paralelo, el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, asistirá este fin de semana a la Conferencia de Seguridad de Múnich (Alemania), donde ha confirmado también su presencia la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris. «El secretario abordará con nuestros aliados el esfuerzo coordinado para exigir a Rusia que opte por una desescalada y por la vía diplomática, así como para tratar la imposición de duras sanciones a Rusia si invade Ucrania», afirmó el Departamento de Estado en un comunicado. El martes, Blinken sostuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en la que insistió en que aún hay una «ventana» abierta para una solución pacífica de la crisis, pero exigió a Moscú una desescalada «creíble y verificable». La presencia militar rusa alrededor de Ucrania ha sido el detonante de la tensión de las últimas semanas entre Rusia y Occidente, que ha ido en aumento a medida que EE.UU. denunciaba una invasión «inminente» del país europeo, lo que Moscú ha negado. En los últimos días la diplomacia se intensificado, especialmente por parte de los socios europeos, con visitas a Moscú del presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, para reunirse con Putin. Sin embargo, las posiciones parecen todavía alejadas, ya que durante esta crisis Rusia ha exigido que Occidente ofrezca garantías de seguridad, como el freno de la expansión de la OTAN y que Ucrania no ingrese en la Alianza.

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