EUROPA PRESS-MOSUL
Al menos doce personas murieron y más de cien resultaron heridas en
la ciudad de Mosul, cuando los soldados estadounidenses abrieron
fuego para repeler el ataque de una turba encolerizada y responder
a los disparos efectuados por tiradores camuflados entre la
muchedumbre. La designación de un gobernador árabe en la ciudad de
Mosul provocó una revuelta popular de miles de personas que llevó a
las fuerzas estadounidenses a abrir fuego contra francotiradores
apostados cerca del Palacio de Gobernación.
La protesta comenzó a tomar un cariz agrio cuando los representantes árabes y kurdos, y un teniente coronel del Ejército de EEUU, salieron hasta el umbral de la puerta principal de la sede de la gobernación y fueron abucheados por un sector de los manifestantes.
Con el ambiente caldeado, llegaron cerca de 40 soldados de soldados de EEUU de refuerzo, que acordonaron el edificio.
Cuatro horas después de que comenzará el episodio violento, el gobernador de Mosul, los líderes locales, sus escoltas y varias decenas de soldados de EEUU seguían atrincherados en el edificio, mientras que de las calles había desaparecido la gente.