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'El papiro del César' abre una nueva etapa en el cómic de Astérix y Obélix

Un hombre lee una escena con la estrella invitada Julian Assange como Polemix, en la edición 36 de Astérix. | Efe

| Madrid |

Jean-Ives Ferri y Didier Conrad, guionista y dibujante de la nueva aventura de Astérix y Obélix, «El papiro del César» se han «liberado» de la responsabilidad que hace dos años uno de los dos padres de estas criaturas, Albert Uderzo, les otorgó para retomar las aventuras de los galos más famosos.

Así lo ha puesto de manifiesto este jueves el crítico y experto en cómics Álvaro Pons durante la presentación en Madrid del álbum 36 de Astérix y Obélix publicado por Bruño, y que sale hoy a la venta en todo el mundo.

Y según Pons es así porque, tras afrontar de manera «clásica» hace dos años «Astérix y Los Pictos», encargo que recibieron del propio Uderzo (René Goscinny falleció en 1977), ahora han conseguido volver a centrarse en «ese momento en el que Uderzo y Goscinny miraban a su alrededor».

«'El Papiro del César' busca la actualidad como origen de la nueva aventura y lo hace divirtiendo mucho», expresa el crítico haciendo referencia a la «La residencia de los dioses» (1971), donde los padres de las criaturas hicieron una crítica al boom de la construcción en Francia.

Con esta nueva entrega ambos autores se centran en analizar con humor el mundo de la censura en la prensa, la figura del «negro» en la literatura; o parodian situaciones como la del caso «WikiLeaks» mediante el personaje Doblepolémix, basado en Julian Assange.

Una trama que llevará a la aldea gala a verse inmersa en una nueva batalla para hacer que el capítulo de la Guerra de Las Galias, censurado por el malvado editor del César, Bonus Promoplús, sea conocido por todos los ciudadanos del Imperio Romano, ya que en él se demuestra que el César miente sobre la conquista del territorio galo.

Pero en todo este entramado de viñetas, en el que los dibujos empiezan a tener más la personalidad de Conrad, aparecen también nuevos personajes como la «ardilla tuitera», otro guiño más a la actualidad; y otros como un centurión llamado «antivirus».

«Los autores -ha afirmado Pons sobre Ferri y Conrad- ya están siendo conscientes de que se pueden adueñar del álbum, y de que no tienen nada que envidiar a lo que hicieron Goscinny y Uderzo. El futuro parece que va a ser muy bueno».

«Milimetrado como un reloj», así considera también que es este cómic María José Guitián, editora de la obra con quien Pons coincide también en que con este álbum «se cierra un ciclo perfecto».

«Toda esta historia del capítulo perdido de la Guerra de las Galias va a tener una clave fundamental en la propia historia de Astérix en una especie de juego meta lingüístico donde este álbum pasa a ser el germen de la serie, el álbum 0. Creo que Ferri y Conrad han cerrado el círculo anterior, y ahora siguen ellos con la serie», matiza el experto.

En esta nueva entrega, que sale a la venta en el mundo con 4 millones de copias, en España contará con 160.000 ejemplares en castellano, 25.000 en catalán, 4.000 ejemplares en euskera, 3.000 en gallego y 1.500 en asturiano.

El mercado latinoamericano, como ha apuntado la editorial, lo recibirá «en las próxima semanas», aunque aún no disponen de datos sobre los ejemplares que se enviarán.

Para los amantes de las historias de estos fornidos galos, que el próximo 29 de octubre cumplirán 56 años, la editorial Bruño ha inaugurado este jueves también una exposición en la biblioteca Eugenio Trías de Madrid con 36 imágenes de páginas de pruebas, otras descartadas y otras curiosidades de este nuevo álbum.

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