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Juaneda Hospitales forma a dermatólogos en técnicas de armonización facial mediante la utilización de ácido hialurónico y bótox

La formación corrió a cargo de la mano de la prestigiosa firma Allergan

Anatomía y vascularización facial, cambios óseos, musculares y ligamentosos por el envejecimiento cutáneo, y práctica del uso de toxina botulínica y fillers (rellenos) de ácido hialurónico, fueron los puntos tratados en la formación | Juaneda Hospitales

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Juaneda Hospitales ha desarrollado, de la mano de la prestigiosa firma Allergan, un capítulo más de su plan de formación continuada para un nutrido grupo de profesionales de Dermatología de Baleares. En este caso tuvo lugar una sesión de dermatología estética en la que se estudiaron novedades en este ámbito de la medicina.

«A lo largo del taller —explica la Dra. Marta Cantarero, reputada especialista en Dermatología médico-quirúrgica y Venereología de Juaneda Hospitales— se ofreció a los participantes una formación teórica en cuanto a anatomía y vascularización facial, cambios óseos, musculares y ligamentosos causados por el envejecimiento cutáneo».

El segundo bloque fue de índole práctica y consistió en el desarrollo de una serie de técnicas de armonización facial, en casos reales y con pacientes reales. Se usaron para ello toxina botulínica y fillers (rellenos) de ácido hialurónico, en tratamientos adaptados a cada paciente, terapias que ya ofrece el servicio de Dermoestética de Juaneda Hospitales.

El ácido hialurónico es una molécula fundamental que está en la matriz extracelular de todos los vertebrados, en altas concentraciones en tejidos como los de las articulaciones, donde hay movimiento. En la piel se localiza en la dermis. El ácido hialurónico contribuye a la firmeza, a la elasticidad y a la hidratación de la piel, muy útil por ello en Dermoestética.

De la mano de la prestigiosa firma Allergan, Clínica Juaneda fue el escenario de una formación teórica

Con el proceso del envejecimiento se va perdiendo la presencia de esta molécula en el organismo. Los procedimientos se aplican consisten en infiltrar ácido hialurónico en las zonas en las que ha desaparecido, para reponerlo. Esta indicación puede ser complementaria con la del bótox, derivado de la toxina botulínica.

Fillers de ácido hialurónico.

Dadas sus propiedades, el ácido hialurónico se aplicará para restaurar volúmenes perdidos, para una remodelación labial, o una rinomodelación (de la nariz) con efectos espectaculares. Se utiliza para realzar, remodelar, corregir asimetrías, proyectar, rellenar, etcétera. Permanece en el organismo hasta un año, dependiendo de cada metabolismo.

Una de las aplicaciones concretas del ácido hialurónico es el rellenado y reposicionado de los pómulos sin recurrir a la cirugía. Otra es la eliminación de ojeras, mediante la infiltración en el surco, adecuada para los casos en los que hay una involución ósea y de los ligamentos que marcan el surco lagrimal y el surco orbito malar (toda la zona de la llamada «ojera»).

En la formación en Juaneda Hospitales se detalló la utilización de fillers (procedimiento de implante de material de relleno que en Dermoestética permite devolver volúmenes sin necesidad de cirugía) de ácido hialurónico de diferentes reologías (características físicas del ácido hialurónico: consistencia, elasticidad, cohesividad) adaptados a cada paciente.

El peeling, un tratamiento que se ofrece en Juaneda Hospitales para barrer las consecuencias del envejecimiento de la piel

Entre los 35 y 40 años la elasticidad y tersura del rostro van cambiando. La producción de elastina y colágeno ya no es la misma, y las sonrisas, fruncimiento de ceños, guiños e incluso muecas empiezan a dejar una huella en la piel. El peeling químico puede ser una alternativa para recuperar una gran parte de la lozanía perdida.

El significado literal de peeling es «pelar». Según explica la Dra. Margarita González-Onandía, experta en Medicina Estética de la Unidad de Cirugía Plástica de la Red Asistencial Juaneda., se trata de «barrer toda la piel oxidada, con manchitas y con defectos degenerativos».

El procedimiento genera una exfoliación en la primera capa de la piel que provoca, primero una inflamación aguda, y luego una consecuente regeneración celular y, por tanto, la reparación cutánea. La piel rejuvenece porque se ha renovado, y aparece nueva, con los poros cerrado, sin manchas, y con una calidad y textura muy mejorada.

El milagro lo produce el ácido tricloroacético , un sólido incoloro y cristalino que se disuelve en una solución líquida. El ácido se disuelve en dos concentraciones, al 15% o al 30%, dependiendo del tipo de la piel en que se va a aplicar. El peeling químico que se aplica en Juaneda Hospitales siempre tiene en cuenta las características particulares piel.

En este tratamiento, en primer lugar se aplica una crema protectora en las mucosas y zonas más sensibles de la cara, y a continuación y con la ayuda del pincel, se administra la solución de tricloroacético, realizada en el porcentaje adecuado al paciente. La operación se repite hasta en tres ocasiones y finaliza con un tratamiento con ácido hialurónico.

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