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Medio año sin perder

El Mallorca suma medio año sin perder | Miguel Ángel Borrás

| Palma |

En pleno paseo por las nubes de la Segunda División B, el Mallorca cumplió este domingo medio año sin doblegarse. Seis meses y 26 partidos sin ser superado por ningún rival, ni siquiera en un simple bolo de verano. El conjunto bermellón, que desde que llegó Vicente Moreno parece tocado por una varita, no pierde desde que pasó por Valladolid la temporada anterior, antes de que se consumara su descenso y aún con Sergi Barjuan en el banquillo. Desde entonces, nadie le ha mandado a la lona.

UNA DERROTA DOLOROSA
Zorrilla, último agujero negro

La última derrota del Mallorca data del 13 de mayo y se escenificó en Valladolid. Y la certificó el delantero madrileño Raúl de Tomás, con un gol de penalti en el primer tiempo y otro en el tramo final que solo encontraron una tímida respuesta por parte de Lekic, que marcaría en Zorrilla su penúltimo tanto como bermellón. El equipo balear regresó herido de muerte de Pucela aunque se ilusionara una semana después a costa del Almería. Y pese a no volver a darse contra el suelo acabó perdiendo la categoría aquel fatídico 4 de junio, tras remontar sobre la bocina un 2-0 en Anduva que no sirvió para nada.

CAMBIO DE CICLO
Un verano tranquilo

Con le llegada del verano el club empezó a asumir su traumático descenso y cambió de arriba a abajo. Solo permanecieron cuatro futbolistas en la plantilla (Raíllo, Lago Junior, Damià Sabater y Pol Roigé) y el resto se renovó por completo. Empezando por el banquillo, donde el Mallorca, una vez más, estaba obligado a firmar a nuevo técnico. Apostó por Vicente Moreno, que compuso un equipo su gusto y aportando su sello a muchas de las incorporaciones que se produjeron. Y con el entrenador valenciano y en el escaparate de la Segunda División B, se confirmó el cambio de rumbo. Moreno empezó a levantar un edificio desde los cimientos y redondeó una pretemporada impecable, prácticamente perfecta. Superó a los equipos baleares con los que se empezó a tomar el pulso (Poblense, Constància y Formentera), mantuvo la línea contra los conjuntos de bronce con los que se cruzó (Toledo y Rayo Majadahonda) y confirmó su buena cara ante los de superior de categoría con los que cerró el trabajo de preparación: Lugo y Sevilla Atlético.

LÍDER Y TIRANO
Una temporada sin manchas

El nuevo Mallorca levantó los pies del suelo en cuanto la cosa se puso seria y reafirmó que lo que había expuesto durante el estío era cierto. De momento, es el único equipo de los ochenta que conforman el mapa de la Segunda División B que todavía no ha perdido después de catorce jornadas. Es más, de los 1.260 minutos de juego que se han disputado, solo ha ido por detrás en el marcador en cinco de ellos: los que pasaron entre el gol de Adrián Riera y el de Álex López en el municipal de Sant Francesc. En el resto de encuentros, o las fuerzas han estado igualadas o el conjunto rojillo ha ido por delante en el tanteador. En este tiempo en Segunda B no es que el Mallorca no haya perdido, sino que lo ha ganado casi todo. Su primer lunar en forma de empate lo rubricó en Son Malferit y los otros dos, que llegaron juntos para darle forma al único bache que ha padecido hasta la fecha, fueron ante Formentera y Hércules. Ahora el reto de la plantilla es llegar con el rostro intacto hasta el final del 2017, que coincide con el final de la primera vuelta. Le quedan por delante Elche, Olot, Sabadell, Badalona y Deportivo Aragón. Cinco partidos para seguir haciendo historia y acelerar todo lo posible el regreso.

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