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De Santa Ponça al Mundial de Hyrox en Manchester

María Arcas y Silke Martin se ganan el billete para competir con las más fuertes del planeta

María Arcas y Silke Martin. | Pere Bota

| Palma |

La ilusión de María Arcas y Silke Martin no tiene límites. Por ello viajarán hasta Manchester (Reino Unido) en unas semanas para tomar parte en el evento mundial de Hyrox, la especialidad que combina CrossFit y Running que ha unido sus pasiones y sus vidas a la caza de un sueño. Eso sí, se las verán con las mejores parejas, y las más fuertes, del planeta el sábado 27 de mayo, la fecha marcada en rojo por ambas.

Para llegar a punto entrenan seis días a la semana en el CrossFit Mallorca de Son Bugadellas, en Santa Ponça, junto a sesiones de carrera a pie, un segmento clave junto a las ocho estaciones de fuerza y potencia (cuerdas, pesas, balones, remo...) que conformarán el exigente recorrido que deberán completar en menos de una hora y media. «Nos han subido los pesos y la exigencia por ir al Mundial, por eso entrenamos cada día, pues la motivación es alta y es lo que más nos mueve», refiere María Arcas, que a sus 61 años ha encontrado en el Hyrox «una forma de vida».

Su compañera, Silke Martin, tiene 44 años por lo que haciendo la media de edades, quedarán englobadas dentro de la categoría 50-59, en la que lograron un triunfo en la serie de Bilbao que les permitió tener un billete para la gran cita de Manchester, después de completar el recorrido en un tiempo de una hora y diecinueve minutos, siendo el crono clave para clasificarse, «aunque yo no pensaba conseguirlo, hasta que nos llegó la confirmación», afirma María Arcas.

María Arcas y Silke Martin posan en el CrossFit Mallorca. Foto: Pere Bota

Esta pareja se conoció en el CrossFit Mallorca, «pues el marido de Silke (Rob Martin) también irá al Mundial y es el dueño. Ella ya ha participado con más gente y tiene experiencia, pero igualmente, va a requerir un esfuerzo extra, aunque hablamos de la mayor competición y lo podíamos intuir», relata María, quien confiesa que el Hyrox y su exigencia «aunque resulta duro, es algo adictivo. Al igual que la competición. Puede resultar estresante, pero el ambiente es espectacular y lo hace más llevadero», comenta la mallorquina, que descubrió el Hyrox en la República Dominicana y desde hace seis años se ejercita en el CrossFit Mallorca.

El objetivo a corto plazo pasa «por prepararnos bien, pues las ganas las tenemos», aunque con la premisa de «disfrutar de la experiencia», sin renunciar a firmar un buen resultado entre las mejores del mundo. «Es el premio a muchas horas de trabajo y esfuerzo, que es lo que reclama este deporte, pero cosas así hacen que te sientas realizada», sentencia María en plena cuenta atrás hacia un sueño que se hará realidad el último fin de semana de mayo.

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