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Ciclismo

Valverde gana la etapa y se viste de oro

El Español echa mano de su clase y velocidad y se impone al esprint por delante de Rebellin y Ballan

Carlos de Torres|JAÉN
El español Alejandro Valverde, del Caisse D'Epargne, hizo bueno el pronóstico en un final al esprint en ligera subida y se vistió con el maillot oro de la Vuelta al imponerse por clase y velocidad en la segunda etapa, disputada ayer entre Granada y Jaén de 176 kilómetros, en la que repitió la jugada del pasado Tour, cuando estrenó el amarillo en Plumelec, en la jornada inaugural.

El murciano entró con suficiencia en la meta de la capital mundial del aceite de oliva, dos segundos por delante de los italianos Davide Rebellin (Gerolsteiner) y Alessandro Ballan (Lampre), con un tiempo de 4h.22.58. Así remató el ataque final de su compañero «Purito» Rodríguez, que desfondó con un ataque al Liquigas de Pozzato a un kilómetro del final. Les obligó a perseguir a Valverde cuando ya no había solución. Maniobra de sombrerazo.

El espectáculo de Valverde se completó con la subida al podio para enfundarse el maillot oro. Los 20 segundos de bonificación le permiten encabezar la Vuelta con 13 segundos sobre los italianos Filippo Pozzato y Daniele Bennati. La cuarta plaza es de Egoi Martínez y la quinta de su compañero del Euskaltel Iñigo Landaluze. Egoi Martínez decidió triturar rivales a 45 kilómetros de meta, en la entrada del primer paso por la capital jienense. Acelerón y Lemoine e Ignatiev fuera de combate, pero Rosendo se enganchó a la rueda del navarro, que tenía la ilusión de hacerse la foto con el maillot oro. Nada, no lo pudo estrenar. El pelotón se echó encima con el aviso previo de Flecha, Pasamontes y Juan Manuel Gárate, que finiquitaron la fuga. Los efímeros héroes reventaron como el lagarto de Jaén, que se zampó, según la leyenda local, un cordero relleno de fuego de un solo bocado.

Fuego caía en la hora de la verdad. Lo intentaron Popovych y Nuyens, pero el guión estaba escrito. Se acabaron las bromas a 4 kilómetros de meta. El Liquigas de puso al frente, pero no esperaban el ataque de Purito, que descolocó a la escuadra italiana. Fueron a por el, pero apareció 'Balaverde' para dar la puntilla. No falló el murciano. «Increíble ganar con mi familia delante. Objetivo cumplido». Valverde no cabía de gozo en su prenda dorada. La tercera etapa unirá Jaén y Córdoba, de 168'6 kilómetros, la segunda ocasión para los velocistas.

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