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Política Deportiva - Instalaciones

El nuevo Son Moix

El IME apuesta por la reforma integral de la instalación, cuya cubierta será de madera. Se amplía el aforo, la piscina se rediseña y la primera fase estará acabada antes de final de año

Fernando Fernández
El catastrófico estado en el que quedó el Palau d'Esports de Son Moix tras la fatal tormenta del 4 de octubre tiene fecha de caducidad. El primer teniente de Alcalde de Esports, Miquel Nadal, acompañado por el regidor del área, Baldomero Oliver, y el Jefe de Mantenimiento y Obras, Miquel Pascual, presentaron en sociedad el ansiado proyecto de remodelación de la instalación de referencia de Ciutat, una iniciativa capitaneada por el IME, que pretende adaptar el recinto a la normativa vigente y dar un salto de calidad que le permita codearse con los mejores del país.

Tras varios estudios se ha confirmado que la estructura no sufre daños, aunque sí el entramado que sostiene el retirado techo de uralita y amianto, que ya tenía problemas de ubicación en su instalación, hace más de tres décadas. Una sólida cubierta de madera, más económica y resistente, es el eje del proyecto hecho público, sin dejar de lado una ampliación de aforo que le llevará a tener más de 5.000 localidades, y de un parqué que quedó muy dañado por la caída de lluvia y materiales.

Pese a que existe un proyecto base, el IME se encuentra en la fase de consulta de precios con diferentes empresas, aunque se espera que el pabellón pueda estar listo a finales de este año.

La piscina también será foco de atención. Será nueva, de 50 metros, y se habilitarán nuevos espacios de luz y vestuarios. Además, en colaboración con la Federación Balear de Natación, se estudia reducir la plataforma de saltos y reducir su altura, condicionada por la reducción de la de la nueva cubierta. A este problema se dará solución cubriendo más adelante la plataforma existente en la actualidad en Son Hugo y mejorando los sistemas de climatización del agua.

El coste de la cubierta del pabellón ronda los 3'5 millones de euros, y se estudia combinar la instalación de la nueva con la retirada de la actual. De la misma manera, en la parte exterior de la cubierta se instalaría un sistema de placas solares, cuya energía sobrante podría venderse.

La finalización del proyecto permitiría disponer de un recinto que podría convertirse en subsede del Europeo de balonmano que España quiere organizar en 2011, ya que lo prioritario, según Oliver «es el pabellón. Por seguridad y coste, la opción elegida es la mejor y esperamos poner fin a este problema lo más pronto posible, por el bien de los usuarios», prosiguió el regidor de Esports, quien no pudo ofrecer plazos sobre el complejo proyecto de la piscina.

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