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Vela

España barre en Optimist

Baltasar Montaner acaba tercero en la categoría estrella, que reunió a más de 300 embarcaciones en el Náutico de Palma

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La 55ª entrega del Trofeu Ciutat de Palma, una de las pruebas estelares del calendario interacional de vela ligera, concluyó con inmejorables sensaciones para las tripulaciones españolas. No en vano, en la clase Optimist, que reunió a más de trescientas tripulaciones en el Real Club Náutico de Palma, se firmó un podio español en el que destacó la tercera posición del mallorquín Baltasar Montaner. Por delante, Elia Borrego (CN Jávea) y el cántabro Diego Botín. Tras varios días de regatas, la última jornada de competición fue suspendida ante la falta de viento en aguas de la Bahía de Palma, lo que supuso que no hubiera cambios en la general de las diferentes clases. EEmbat se alió con los líderes y les permitió llegar a lo más alto en el Ciutat de Palma. Pese a ello, hubo tiempo para disputar seis mangas en tres días, en lo que a las clases 420, Flying Fifteen y Dragón se refiere, por siete de los Optimist, cinco en Europa y cuatro en la clase Snipe.

En lo que a la clase 420 se refiere, la tripulación formada por Javier Díaz (RCN Palma) y Pep Lluís Mansilla (CM San Antonio de la Playa) lograron la victoria con apenas un punto de ventaja respecto a Pedro Marí (CN s'Arenal) y Xim Benjumeda (RCN Palma), que fueron los líderes de la general durante las dos primeras jornadas de regatas. En Europa, Marc París (CN Masnou) fue el más regular, de la misma manera que en Flying Fifteen, Javier Chacártegui y Miguel Santaúrsula (RCN Port de Pollença) acabaron en lo más alto del cajón. El alemán Marc Pickel, en la clase Dragón, y la tripulación formada por Jordi y Cristina Triay (CM Maó) en Snipe, completaron el libro de honor de la prueba.

La organización de la regata corrió a cargo del Real Club Náutico de Palma, con el apoyo del Ajuntament de Palma. Su regidor de deportes, Rafael Durán, presidió la entrega de trofeos de un 55º Ciutat de Palma que, por primera vez en su dilatada historia, dio cabida a las clases Europa y Flying Fifteen, aunque la nota más destacada fue el récord de más de trecientas embarcaciones de Optimist inscritas en esta singular prueba, que citó a regatistas de catorce países y sirve de plataforma de lanzamiento para jóvenes regatistas que buscan un lugar en los equipos preolímpicos de cara a las citas de Pekín y Londres. No en vano, más de medio siglo de vida avalan a un Ciutat de Palma que crece sin límites y vuelve a ser una de las grandes regatas de la temporada invernal.
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