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Baloncesto/ LEB

Lolo Castro desnuda las carencias del Drac Inca

Una estratosférica canasta del base da el triunfo al Ulla Oil

69 DRAC INCA: Miki López (11), Fernando Palacín (7), Javier Bulfoni (17), Txomin López (4) y Rocky Walls (12), "cinco inicial" Sergio Rodríguez (7), Leo Gutiérrez (11) y Josep Perich (0)
19 de 38 en tiros de dos puntos, 9 de 22 en triples y 4 de 8 en tiros libres. 23 rebotes (14 defensivos y 9 ofensivos). 21 faltas personales.
70 ULLA OIL: Lolo Castro (7), Alejandro Camargo (2), Thomas Wideman (19), Koke Rama (12), Chima Valentine (6), "cinco inicial" Adrián Boccia (18), Andrés Real (0) y Rafael Fernández (6)
23 de 36 en tiros de dos puntos, 4 de 12 en triples y 12 de 17 en tiros libres. 33 rebotes (26 defensivos y 7 ofensivos). 13 faltas personales.
Àrbitros:
Bardají Martín y Pagán Baró (Cataluña). Eliminaron por cinco faltas personales a Txomin López (Minuto 37). Además, señalaron falta técnica (Minuto 19) y antideportiva (Minuto 37) a Walls.

Fernando Fernández
El Drac Inca se suicidó y volvió a dejar constancia de lo corto de su banquillo y de las limitaciones físicas de una plantilla castigada. El conjunto de José Àngel Samaniego no supo sacar jugo de una holgada renta germinada a lo largo de los dos primeros cuartos y, merced a una canasta estratosférica de Lolo Castro al filo del bocinazo final, cedió la tercera derrota (69-70) de un comienzo que no da buenas sensaciones.

Un parcial de 12-0 permitió al Drac Inca abrir un hueco que se antojaba insalvable (23-6). Bulfoni lo metía todo desde 6'25 "tres de tres" y el perímetro carburaba a la perfección. El 29-15 que reflejaba el luminoso tras diez minutos de juego era delatador de la diferencia existente, hasta el momento, entre ambas escuadras.

El segundo cuarto tenía reserva a la resurrección de Adrián Boccia. La suerte de los triples acompañaba, pero menos, y las secuelas del esfuerzo se empezaban a notar. La máxima diferencia a favor de los mallorquines (36-17, minuto 14) se quedó en pocos minutos en un simple espejismo. La técnica a Walls era otro presagio de que la cosa iba a menos y al Drac Inca se le fundía la batería. Las rentas ya eran inferiores a los diez puntos y el descanso no hizo otra cosa que hacer creer a Juan Díaz y sus hombres que el milagro era posible.

Esta opción fue adquiriendo forma a medida que el Drac Inca repetía los errores que le condenaron a sendas derrotas ante Etosa Murcia y Ciudad de Huelva. Para colmo, Txomin López se ponía con cuatro faltas a falta de discisiete minutos para el final y los cañoneros desaparecía del parqué de un Palau que registró una de las entradas más flojas que se recuerdan.

Rafa Fernández y Koke Rama fueron ganando peso específico en las filas de un Ulla Oil crecido. La franja de los seis puntos era el límite fijado por el destino a falta de un último cuarto que acabó por fundir al Drac Inca y catapultar a los gallegos, fallones en el grueso del encuentro, pero que gracias a la inspiración de Boccia se metieron más que nunca en el partido. Precisamente, el argentino se encargaba, desde la línea de tiros libres, de poner más cerca la victoria (64-64).

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