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Ciclismo

Kaspret explota mientras Palmer lamenta su mala fortuna

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Multitud de sensaciones, alegrías y decepciones se cruzaron en pocos metros. La Ermita de La Victòria fue testigo de la coronación de Arno Kaspret como el mejor ciclista tras una semana de intensa competición. De nada sirvieron las protestas sobre la legalidad de su licencia. Arrasó y quiso demostrar sobre la bicicleta que mereció la victoria. El austríaco tenía «sólo en mente lograr el maillot amarillo. Ataqué en el Coll de sa Batalla y en la última cuesta decidí ir a por todas. Tuve suerte de que me salió bien», dijo Kaspret, que no podía ocultar su satisfacción.

Otro de los rostros sonrientes fue el de Fermín Andrés, que lamentó la caída de su compañero y amigo Toni Karmany y valoró con claroscuros su actuación en la Semana Internacional y en la última de las etapas de la Challenge-Vuelta a Mallorca. «Estoy satisfecho a medias. Quise haber ganado, pero mis rivales no me dejaron. En Pollença intenté saltar, pero no pudo ser», comentó el ciclista del Montuïri-Hierbas Túnel, escuadra que se ha salido en la prueba. El ser el mejor entre los mallorquines es motivo de orgullo para Fermín, para el que no ha pasado de largo el alto nivel de sus contrincantes, pues «viene gente de muchos lugares y de calidad. Pese a todo, los mallorquines siempre damos la cara», subrayó tras una etapa que calificó de «movida, con tramo peligrosos como el descenso desde Lluc hasta Pollença, en el que por desgracia se fue al suelo Toni Karmany», destacó.

La decepción la reflejaba en su rostro y su gesto Biel Palmer (C.C. Inca-Opel). Defensor del liderato en Masters 30, 40 y Ciclodeportistas, tuvo que resistir los ataques de Kaspret, Axe y Richter, que acabaron por minar sus energías subiendo Sa Batalla. «Ha sido una etapa muy rápida y dura. Parecía que todos se pusieron en mi contra. Al final no pude más, y reventé, Fue entonces cuando decidí subir a mi ritmo», reflejó el corredor inquense, que intentó recuperar el terreno perdido al llegar a Alcúdia, gracias a la ayuda de sus compañeros de filas, «pero al final me tuve que conformar con ser segundo en mi categoría "tras Abdón Vich". La primera subida ha sido determinante. Espero que el próximo año mi suerte cambie y pueda ser la definitiva», finalizó un Biel Palmer que no pudo defender su condición de maillot amarillo ante la insistente presión de los centroeuropeos.

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