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Reial Mallorca

El Mallorca resucita en la Champions

La victoria ante el Schalke 04 coloca al cuadro mallorquinista segundo de grupo

Carlos Roa muestra su alegría tras el gol conseguido por Eto'o. Foto: JOAN TORRES.

0 SCHALKE 04:Reck (H), Hajto (H), Waldoch (H), Van Kerckhoven (H), Nemec (H), Van Hoogdalem (H), Oude Kamphuis (H), Möller (H), Böhme (H), Agali (H)y Mpenza (H).
Cambios: Büskens (H) por Böhme en el minuto 66; Asamoah (H) por Waldoch en el minuto 69 y Mulder (H) por Nemec en el minuto 83.
1 REAL MALLORCA: Roa (HHH), Olaizola (HH), Nadal (HH), Vicente (H), Miquel Soler (H), Cristian Díaz (H), Marcos (HH), Engonga (H), Alvaro Novo (H), Albert Luque (HH)y Samuel Eto'o (HH) .
Cambios: Fatih (HH) por Vicente en el minuto 43; Paunovic (H) por Luque en el minuto 70 y Francisco Soler (-) por Cristian Díaz en el minuto 85.
Àrbitro: Nicolai Levnikov (RUS) mostró tarjeta amarilla a Samuel Eto'o, Nadal (Mallorca), Waldoch, Oude Kamphuis y Agalis (Schalke).
Gol:
0-1. Minuto 65, Samuel Eto'o culmina una gran jugada de contrataque del Real Mallorca.
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la primera fase de la Liga Campeones disputado en el estadio Auf Schalke de Gelsenkirchen ante 62.000 espectadores. Vicente Fernández cayó lesionado en el minuto 43 de partido y Krauss decidió dar entrada a Fatih y recomponer la defensa. El turco ocupó el lateral derecho y Olaizola lo hizo de central.

M. ALZAMORA/T.TERRASA/J.TORRES
ENVIADOS ESPECIALES A ATENAS
El Real Mallorca se alzó con la victoria en Alemania no sin superar un cúmulo de dificultades que principalmente se presentaron en la primera mitad. Samuel Eto'o marcó un gol balsámico que devuelve la confianza al equipo rojillo y supone un bálsamo para la escuadra isleña. El conjunto balear superó la primera dificultad y llegó al minuto veinte sin haber recibido ningún gol y sin dejarse sorprender demasiado en defensa. Sin embargo el equipo de Krauss parecía estar atascado en la zona de creación. Si bien Roa tuvo mínimos problemas para controlar su zona, el otro guardameta se veía forzado a realizar ejercicios de calentamiento para no enfriar sus músculos.

La alarma sonó en el meridiano del primer acto. Oude Kamphuis se adentró en el área y su fuerte y colocado disparo fue rechazado por Carlos Roa en una magistral y acertada intervención. El cancerbero argentino empezaba a requerir protagonismo y se convirtió, con el paso de los minutos, en el gran dueño de su parcela. El Schalke llegaba más y lo hacía casi siempre con balones bombeados que Roa se encargaba de rechazar. Los alemanes ofrecían un discurso basado en la necesidad de ganar y dejaban síntomas de precipitación en muchas de sus acciones. El Mallorca intentaba aguantar la bola pero sin conseguirlo. Apenas asustaba al rival, faltaba el último pase, la fluidez creativa que aporta Ibagaza y al que nadie en el equipo es capaz ni de sustituir y ni tan siquiera de imitar. Ahí radicaba el gran problema del conjunto bermellón. Nadie era capaz de inventar y la improvisación se convirtió en la gran baza rojilla.

Samuel Eto'o intentaba llenar el huevo que ha dejado el Caño con su lesión y antes del descanso sirvió una mágnifica asitencia a Luque, en forma de pase de la muerte, pero pilló a contrapié al catalán que nada pudo hacer para rematar la pelota. Fue la mejor acción ofensiva de un Mallorca sin pólvora y con graves problemas de suministro en la delantera. El Schalke se crecía y Roa tuvo que volver a lucirse mandando un balón a corner. Poco antes, Vicente Fernández, tuvo que abandonar el campo lesionado. Un dirísimo golpe en la rodilla le dejó KO y Krauss dio entrada a Fatih Akiel. Con problemas y sin apenas mordiente se llegó al final del primer tiempo.

En la reanudación las cosas no mejoraron. El Schalke insistía y buscaba la portería de Roa. Lo hacía como parece que marca su libro de estilo, es decir con balones bombeados y sin excesivo criterio. Los rojillos hacían los posible por reponerse de la presión local y anhelaba una contra para intentar poner en aprietos al cancerbero del Schalke. El deseo se convirtió en realidad y un balón ganado al espacio fuer recibido por Luque en el centro del campo y empezó a correr como nunca lo había hecho. Ganó terreno, se marchó de sus tres perseguidores y entregó el balón en bandeja a Samuel Eto'o que únicamente tuvo que empujar con acierto para conseguir adelantar al Real Mallorca.

Lo más difícil estaba hecho, lo que parecía imposible, tal y como se había puesto el partido se consiguió. En una acción, el once de Krauss consiguió desmontar al Schalke y a mediados del segundo tiempo empezó un partido nuevo, pero esta vez, decantado con claridad a favor del Real Mallorca. De ahí hasta la finalización del encuentro el once de Krauss aguantó bien y no se dejó apenas sorprender. La segunda fase está mucho más cerca.

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