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Sydney 2000

La natación terminó con dos nuevos récords de EE UU en los relevos de 4x100

Inge de Bruijn ganó los 50 libre y el australiano Grant Hackett en los 1.500

NATALIA ARRIAGA - SYDNEY
Los equipos masculino y femenino de Estados Unidos ganaron con sendos récords del mundo los relevos 4x100 estilos que pusieron fin a las pruebas de natación de los Juegos de Sydney, cuya relación de campeones completaron la holandesa Inge de Bruijn en los 50 libre y el australiano Grant Hackett en los 1.500.

El equipo local, que había podido con los norteamericanos en los dos relevos masculinos disputados antes -4x100 y 4x200 libre-, no fue capaz de repetir triunfo en la prueba combinada y cayó sin discusión ante el poderío estadounidense. El espaldista Lenny Krayzelburg y el bracista Ed Moses acumularon ventaja suficiente para que sus compañeros Ian Crocker y Gary Hall Jr. nadasen sin apuros. El tiempo de los campeones, 3:33.73, supuso un nuevo récord del mundo que borró el logrado por el mismo país en Atlanta, 3:34.84. Australia, con Matthew Welsh, Regan Harrison, Geoff Huegill y Michael Klim, hubo de conformarse con la plata (3:35.27), mientras que Alemania se llevó el bronce.

Igual sucedió en el 4x100 estilos femenino. Las estadounidenses comandaron la prueba desde el primer largo y todas sus nadadoras fueron más rápidas que sus parejas australianas. BJ Bedford, Megan Quann, Jenny Thompson y Dara Torres compusieron el relevo triunfador. Su tiempo de 3:58.30 borra de las listas de récords, por más de tres segundos. Las australianas fueron segundas con 4:01.59 y las japonesas, terceras con 4:04.16.

Los 1.500 metros se anunciaban como cosa de dos y los australianos Grant Hackett y Kieren Perkins no decepcionaron a su público. El primero, campeón del mundo, se impuso con cierta comodidad a Perkins, plusmarquista mundial y campeón de esta prueba tanto en Barcelona como en Atlanta. Hackett completó la distancia en 14:48.33, sólo 5.26 menos que Perkins, pero éste no ofreció en ningún momento la impresión de poder dar alcance a su compañero de equipo.

En la final femenina de velocidad sumó su tercera medalla de oro la holandesa Inge de Bruijn, la nadadora que se llevará de Sydney un botín más valioso. No pudo igualar el récord del mundo que batió el viernes en semifinales, 24.13, pero sus 24.32 le bastaron para superar a la sueca Theresa Alshammar, plata con 24.51, y a la estadounidense Dara Torres, bronce con 24.63.

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