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Motociclismo

Jorge Lorenzo en el circuito de Son Moix

Jorge Lorenzo en Son Moix | J. Lladó

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Jorge Lorenzo no se quería perder la última aventura de su padre. El subcampeón del mundo de MotoGP fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a la Copa Social Interescuelas, iniciativa promovida por Lorenzo Competición y la Escuela KSB, y que contó con un padrino de excepción. El 99 se mostró «sorprendido» por el montaje de la prueba y el nivel de los jóvenes pilotos, además de recordar que «hay un montón de niños entrenando muy fuerte y ellos tienen suerte de tener a un entrenador como mi padres. Yo no me puedo quejar. Estoy donde estoy gracias él». Jorge confesó estar «orgulloso» de iniciativas como ésta «porque ayudan a promocionar el deporte en equipo y eso no es tan fácil y menos en el motociclismo. Creo que el método de mi padre sirve para educar, no solo para hacer deporte. Tenía que estar aquí, pues es un día importante para él. De momento, no se ha apoyado a escuelas como la de mi padre, pero gracias a este tipo de iniciativas se ayuda también a la base».

Mejorablemente recuperado de su lesión en la mano derecha, tras recibir el visto bueno de los galenos iniciará la recuperación y el trabajo para estar en diez días rodando en los tests de pretemporada de Qatar. «Tengo que hacer fuerza con la mano y trabajaré cardiovascular y bicicleta, trabajar la musculatura. La verdad es que tengo ganas de volver a montarme en la moto y sentir de nuevo esa sensación», añadía el de Yamaha, que estará el 11 de abril en Losail «sea como sea» De cara al primer Gran Premio del Mundial 2010 Lorenzo confía en estar «al 80%, aunque para Japón llegaré al 100%».

Sensaciones
Tras dos tandas de tests, Jorge empieza a valorar el estado de sus rivales. Señala el balear a los habituales -Pedrosa, Stoner y por encima de todos a Rossi-, pero no esconde que «Spies puede hacerlo bien, sin descuidar a los que han acumulado años de experiencia y los pilotos que vienen de dos y medio». Sobre la M1, el 99 recuerda que no varía en exceso respecto a la de 2009, «con mejoras en su chasis y el motor, más estable y mejor en las curvas. La Yamaha es la moto a batir».

Para batir a Rossi, Jorge recuerda que «hay que ser más rápido que él», aunque reserva lo mejor para la cita de Losail.

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