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Leer en verano, una manera de que los escolares no pierdan hábitos de estudio

| Palma de Mallorca |

Cada verano llegan las vacaciones, el calor, los niños acaban las clases y los padres se enfrentan al dilema de qué hacer con los niños y muchos se preguntan si es bueno apuntarles a cursos de idiomas, a clases de refuerzo escolar o, simplemente, ponerles tareas como leer un libro o, en cambio, es mejor que disfruten y que hagan lo que quieran y se dediquen a disfrutar de las vacaciones antes de empezar el curso escolar. ¿Es bueno que los niños no lean nada? ¿Hay que obligarlos? Y si tienen que estudiar ¿Qué horario hay que imponerles?

Según los expertos, el verano es para divertirse haciendo de todo, incluido, un rato de lectura que ayudará a los niños a recordar las cosas que han estado aprendiendo durante el curso escolar ya finalizado. «Leer en verano es una buena recomendación para los menores porque, entre otras cosas, ayuda a los escolares a que no pierdan los hábitos de estudio que han ido adquiriendo durante el resto del año en el colegio», señala la psicóloga infantil, Àngela Fullana.

Conducta imitadora

En este sentido, explica que no hay que imponerlo, solo animarles. «Lo niños son imitadores, hacen muchas veces lo que ven hacer a sus padres; por eso es bueno que vean a sus padres con un libro en vacaciones, aunque sea un rato, y éstos actuarán de la misma manera, sin ningún tipo de imposición por parte de los padres», explica la experta.

Eso sí, cuando el menor no muestra ningún interés por la lectura, lo más recomendable es averiguar porque no quiere. De esa manera, señala Àngela Fullana, «se pueden descubrir problemas que no se han detectado antes como la falta de compresión lectora o problemas de vista que le impidan leer con comodidad».

Lo mejor, asegura la psicóloga, es buscarles lecturas que le interesen. «Si al niño le gustan las motos por ejemplo, una manera de conseguir que se interese por leer es buscar una revista donde pueda ver este tipo de temas. A partir de ahí se le puede empezar a animar a echar un vistazo a otro tipo de temas y lecturas», asegura. Además, otra opción es leer a los niños en voz alta porque «se les hace partícipes de la lectura y forman parte de lo que ocurre».

Según los expertos, es importante que los niños y niñas de Primaria lean durante los meses estivales porque es una herramienta «esencial» para el estudio, incluso más importante que repasar o hacer los cuadernos de ejercicios que les mandan en el colegio.

Sobrecarga

Lo más importante, recalca la psicóloga es «dejar espacio» a los niños para la diversión. «Desde luego no deberían mantenerse ociosos todo el día; para eso hay que encontrar un equilibrio entre las horas de estudio, repaso o lectura y el ocio estival», explica Fullana.

Y es que la «sobrecarga» es un peligro para los escolares. Es necesario crear un «horario de verano», buscar un momento en el día para hacer las tareas de clase, eso sí, si los chavales han suspendido deberían dedicar más tiempo al estudio pero sin pasarse», aconseja la psicóloga.

«Es necesario mantener el ritmo sin cansar a los niños, esa es la clave para que los escolares aprovechen el verano y, a la vez, se diviertan», asegura Àngela Fullana.

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