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Piedra, papel y tijera para decidir la etapa reina del Tour de Eslovenia

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Rafal Majka y Tadej Pogacar (UAE Emirates) volvieron a dar un recital en la etapa reina de la Vuelta a Eslovenia con una victoria compartida, llegando unidos de la mano y celebrando el polaco la victoria parcial en la cima de Velika Planina y el esloveno el triunfo virtual en la ronda. Otra exhibición compartida entre Majka, que entró delante como ganador de la cuarta etapa disputada entre Laško y Velika Planina, de 152.4 km, y Pogacar, quien sentenció la ronda eslovena y ratificó un aviso a los rivales del Tour de Francia. Majka y Pogacar han entrado juntos en meta y han decidido el ganador mediante el juego de piedra, papel y tijera.

Su estado de forma es excelente y llegará a tope a la salida del 1 de julio en Copenhague. Ambos ciclistas, compañeros y amigos, fueron los reyes de la etapa reina, y todo quedó en casa. Subieron juntos, sin oposición alguna los 7,7 km al 8 por ciento del puerto que conducía a meta y llegaron con tiempo para saborear la fiesta del UAE, con palmaditas, abrazos y las manos unidas cruzando la meta con un tiempo de 3h.53.53, a una media de 39,1 km/hora. Los rivales fueron legando a partir de los 22 segundos, con el español Fernando Barceló al frente. Así, Pogacar definió la general como jefe indiscutible, con Majka segundo a 3 segundos y el esloveno Domen Novak (Bahrain) alejado a 1.56 minutos. Dentro del top 10 dos españoles, Joel Nicolau y Fernando Barceló, octavo y noveno respectivamente. Una jornada exigente con 4 ascensos y final en alto.

Hubo escapada controlada, en la que se metieron los españoles Xabier Mikel Azparren e Iván Cobo, dentro de un grupo de 9, todos muy alejados en la general. Juntos pasaron la Cota de Crnivec (2a, 8 km al 5), pero quedaron neutralizados a 10 de meta, en las primeras rampas del Velika Planina (1a, 7,7 km al 7,9), en Los Alpes Kamnik, al norte de Eslovenia, un pequeño territorio que guarda un tesoro natural con sus famosos prados alpinos. En uno de esos prados atravesados por una estrecha carretera de asfalto atacaron Majka y Pogacar. Restaban 8 km y el debate quedó zanjado. Los dos unieron las fuerzas para subir como la espuma, aliados de oro contra el resto del grupo perseguidor, impotente ante el latigazo de los hombres del UAE. No fue un ataque explosivo, pero el ritmo era insoportable, por lo que la subida fue una especie de paseo para los protagonistas de la etapa.

Pogacar habló con Majka y le dejó claro que le cedía la etapa. El resto fue la puesta en escena. Alegría, abrazos y sonrisas compartidas para celebrar la segunda victoria del polaco de 32 años. Este domingo se disputa la quinta y última etapa, entre Vrhnika y Novo Mesto, con un recorrido de 155.7 km.

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